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Jueves - 15 de Septiembre de 2011 10:46
Deportistas marplatenses se ponen a tono para el sudamericano de Jiu-Jitsu

El certamen será clasificatorio para el Mundial 2012, que se desarrollará en abril próximo en Abu Dahbi, Emiratos Árabes.

Tras la gran actuación alcanzada en la última edición del Brazilian Jiu-Jitsu (Brasil, 2011), el Mar del Plata Jiu-Jitsu Club apunta ahora a su próximo objetivo: el selectivo sudamericano de la especialidad que se llevará a cabo los venideros 24 y 25 de setiembre en la Ciudad de Buenos Aires.

La cita, que convocará a representantes de todos los países del cono sur, significará una gran experiencia para la institución marplatense fundada en 2005, cuyos representantes lucharán para obtener un lugar en el Mundial Profesional de Jiu-Jitsu.

Cabe destacar que la delegación local estará conformada por cinco deportistas, quienes se mostraron sumamente agradecidos a las marcas locales que los acompañan y les permiten solventar el gasto del viaje.

EL ÚLTIMO ANTECEDENTE

En su primera intervención en un evento de magnitud, como lo fue el Mundial de San Pablo, Brasil, el Mar del Plata Jiu Jitsu Club obtuvo dos podios: Juan Pablo Patrone se alzó con el subcampeonato mundial en la categoría Blancos Master Leve (hasta 76 kg), mientras que Daniel Barragán se ubicó entre los tres mejores en la clase Azul Senior Pesado (hasta 94,300 kg.)

PARA CONOCERLO MEJOR

Según algunos historiadores, el Jiu Jitsu o “arte suave” nació en la India y fue practicado por los monjes budistas.

Preocupados por la defensa propia, sus primeros ejecutores desarrollaron una técnica basada en los principios de equilibrio y el sistema de articulación del cuerpo y palancas, pero lo hicieron evitando el uso de la fuerza y de las armas.

Con la expansión del budismo, el Jiu-Jitsu viajó hacia el sudeste de Asia y China y finalmente llegó a Japón, donde se desarrolló y popularizó.

A principios del Siglo XX, este antiguo Jiu Jitsu japonés desembarcó en Brasil por medio de Esai Maeda, más conocido como “Conde Koma” (“Conde del Combate”).

En ese entonces, mientras él lideraba una comitiva de comercio japonés en el estado de Pará, en el norte brasileño, conoció a Gastao Gracie, un influyente miembro de la comunidad, de ascendencia escocesa, quien le brindó ayuda.

En forma de gratitud, Maeda le enseñó el arte a Carlos, el primogénito de Gastao, quien a su vez educó a sus hermanos. El único que quedó exceptuado del aprendizaje fue Helio, el benjamín de la familia, ya que sufría problemas físicos ligados a su débil contextura.

Sin embargo, fue él quien se encargó de llevar al Jiu Jitsu a un nuevo nivel: lo reformuló, maximizando el uso de las palancas y los estrangulamientos y permitiendo que hasta los más debiles se beneficiaran con la práctica.

Así nació lo que hoy conocemos como Gracie Jiu Jitsu o Brazilian Jiu Jitsu.