Cazador de
Noticias
Jueves - 20 de Octubre de 2011 20:18
“La hegemonía política atenta contra el poder legislativo y ahoga al poder judicial”

Así lo consideró Armando Abruza, candidato a diputado provincial por la Coalición Cívica. Y añadió: “para que exista una verdadera república, que garantice la tripartición de poderes, todas las fuerzas deben tener representación en el congreso nacional y provincial y en los concejos deliberantes de cada distrito”.

En declaraciones a Cazador de Noticias, el dirigente admitió: “luego de las primeras elecciones primarias que se realizaron en el país, ya tenemos un panorama de lo que ocurrirá el domingo con los cargos ejecutivos en juego”.

“De todas maneras, soy muy respetuoso de los partidos políticos y de la democracia y, por ende, no voy a hablar mal de nadie”, expresó.

Sin embargo, a colación, manifestó: “hace cuatro años que soy diputado y durante ese lapso he desarrollado una tarea legislativa más generalizada y técnica que de costumbre, donde busqué satisfacer las necesidades de las personas y darles un bienestar real”.

En idéntico sentido, amplió: “creo haber hecho una buena labor, más aún cuando todos los proyectos que he presentado fueron aprobados por unanimidad”.

“En síntesis – remarcó - he formado parte de una oposición no petardista, totalmente racional, que apoyó al Ejecutivo nacional y provincial cuando lo consideró correcto y que formuló críticas cuando lo creyó oportuno”.

Al referirse a las funciones que ocupa, Abruza puntualizó: “formo parte de la comisión de legislación general y de la comisión de intereses marítimos, portuarios y pesca, pero también integro el Consejo de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires”. “Ahora, además, soy el único diputado provincial de Mar del Plata que intentará renovar su banca”, subrayó.

Por último, en tanto, destacó: “yo no vengo de la política partidaria de comité sino que lo mío ha sido la militancia universitaria; soy docente del nivel superior desde hace 30 años e, incluso, doy clases en el extranjero”.

“En 1994 – recordó – trabajé con intensidad junto a otros dirigentes para que la Argentina tuviera quizás la Constitución más progresista de América Latina, otorgando jerarquía constitucional a los tratados internacionales”.

Y concluyó: “de todos modos, creo que el tema no se agota en un decálogo escrito de derechos humanos; lo que verdaderamente debe interesar es la vigencia sociológica de esos derechos, es decir, lo mismo que pretendo garantizar como legislador en un nuevo período”.