Así lo aseguró el concejal electo en segundo lugar en la lista de la Unión para el Desarrollo Social, Mario Rodríguez. Y puntualizó: “con la ocupación de cinco bancas, constituiremos la principal fuerza de la oposición, por lo cual, sin dejar de acompañar las políticas acertadas, deberemos posicionarnos frente a la sociedad como el sector que marca los errores del gobierno”.
En diálogo con Cazador de Noticias, el dirigente que asumirá un lugar en el cuerpo legislativo local en diciembre próximo apuntó: “ante la abrumadora mayoría del oficialismo, el desafío que nos toca es el de convertirnos en la voz disonante, capaz de sostener la pluralidad y de convocar a la construcción de políticas de Estado entre todos los sectores”.
Al respecto, Rodríguez amplió: “no le creemos al Intendente cuando da cuenta de su vocación de diálogo; por eso, estamos convencidos de que tenemos que representar con responsabilidad a quienes nos eligieron para equilibrar el poder en Mar del Plata”.
En idéntico sentido, reflexionó: “creo que Vilma Baragiola, Nicolás Maiorano, Maximiliano Abad Eduardo Abud y yo tendremos que ocuparnos de conformar un bloque más homogéneo y con posiciones mucho más claras de oposición a las políticas del Ejecutivo”.
Poco después, consultado por la derrota de Francisco De Narváez ante Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires, Rodríguez respondió: “es difícil hacer un análisis con el diario del lunes. Creo que, aunque la situación merece un análisis profundo, los radicales hubieran preferido que fuéramos solos”.
“En virtud de esa consideración – completó – me parece que nos debemos la correspondiente autocrítica y que, de ahora en más, tendremos que pensar en construir alianzas congruentes con el pensamiento de nuestro partido”.
Sin embargo, al finalizar, destacó: “lo importante es que esta vez hemos mejorado los números del 14 de agosto, es decir, cumplimos con el desafío que nos habíamos propuesto a sabiendas de que intuíamos que sería muy difícil emparejar el despliegue y el desarrollo de las estructuras poderosas a las cuales nos enfrentábamos”.
Y concluyó: “mientras ellos tuvieron recursos ilimitados, nosotros debimos ser austeros en el proceso de campaña. De todos modos, nos satisface haber dejado al radicalismo de pie, dándole la oportunidad de seguir siendo un actor gravitante en la política de Mar del Plata”.











