Maximiliano denuncia que su mujer sufre de esclerosis múltiple y que desde la obra social no la atienden. “Vine en una silla de ruedas que conseguí yo, porque ni siquiera son capaces de eso”, se quejó. Además, escrachó el local del Sindicato de Obreros de Maestranza.
Cansado de la falta de respuestas, Maxi Alegre se acercó hasta la sede del gremio ubicada en Jujuy al 2300, y decidió encadenarse.
“Pedí los remedios hace 15 días y no me los entregaron. Mi señora tiene medio cuerpo paralizado e incontinencia, culpa de que el sindicato ya me tuvo 25 días sin atención”, describió el hombre.
“Vine con la silla de ruedas que conseguí yo solo porque ellos no me dieron”, explicó. Según la obra social, los medicamentos para la esclerosis múltiple son caros, pero Maximiliano aseguró que “ellos tienen la obligación de dármelos”. “Además, se los da la Provincia”, agregó.
Lejos de atender a la pareja, denuncian que les dieron la orden autorizada, diciendo que el martes (día de paro), iban a estar en la farmacia, pero los remedios nunca llegaron. “Me están tomando el pelo, siento que me están jodiendo”, insistió.
Durante la protesta, se acercaron dos oficiales de Policía pero nadie salió del sindicato. “Nadie da la cara, me trataron de sindicalista. Y lo peor es que mi señora por ahora está bien pero la enfermedad está en retroceso. Si no se medica, deja de caminar y cada vez pierde más cosas”, se lamentó.












