En su columna semanal en Punto de Partida por la FM 101.9, el dirigente socialista Pablo Aceto sostuvo que “la crisis energética está creciendo como una bola de nieve y amenaza con llevarnos puestos a todos.
Esta política privatizadora, que se instaló en los años 90, es un fracaso que ya no se puede disimular, incluso se está admitiendo que va a haber cortes programados para la industria en un país en recesión”.
Acto seguido, subrayó que “más allá de que las estadísticas digan que estamos creciendo un 10% que no lo estamos percibiendo, la realidad es que la Argentina no es un país gran consumidor de energía por la industria que desarrolla, todo lo contrario.
Pero tenemos problemas poseyendo los recursos naturales, que están administrados por empresas extranjeras, a las cuales se les garantizan subsidios y los dólares para transferir las regalías”. Señaló que “el año pasado, se gastaron 1800 millones de dólares en importación de energía y se calcula que este año rondará los 8500 millones, que no tenemos pero que igualmente no alcanza para satisfacer las necesidades energéticas del país”.
En tal sentido, Aceto recalcó que “se está admitiendo en todos lados que va a haber cortes programados en la industria y no sabemos que otros alcances va a tener, pero en realidad con todas las promesas que nos vienen haciendo del Plan Gas.Ar, que todo andaba de maravilla, que Vaca Muerta iba a sacar el país adelante, ni uno ni otro están solucionando los problemas de los argentinos, sí están solucionando los problemas de los empresarios que siguen exportando”.
Asimismo, enfatizó que “un país que no tiene energía, que necesita importar, exporta para después comprar el producto final más caro a precio de mercado. Lo cual es francamente una incoherencia, y no se explica por qué razón tantos sectores de la industria como del comercio y la producción no advierten que el fracaso de este esquema que se lleva las retenciones, que no están para aumentarle a los jubilados ni para mejorar la salud o para obras de infraestructuras sino para garantizar en dólares las transferencias de regalías y subsidios a estos sectores”.
El dirigente socialista planteó: “¿Por qué no son estatales estas empresas que están privatizadas sí el Estado debe invertir en energía? Es una conclusión lógica. En teoría las empresas privadas vinieron a traer eficiencia y producción, pero en la práctica nada de eso está ocurriendo, y encima el Estado tiene que hacer la inversión que tendrían que hacer los privados”.
“Claramente tenemos que ir a un cambio fundamental en esta materia, desgraciadamente para este invierno ya no hay soluciones técnicas que puedan resolver los problemas que se venían anunciando, pero es necesario empezar a recapitular ciertas cuestiones y darse cuenta que el modelo privatizador no responde a las necesidades estratégicas de desarrollo de la Argentina, tan solo responde a negocios de dudosa moralidad y dudosa legitimidad, donde el argentino es el que invierte con sus impuestos y con sus recursos naturales para que unos pocos hagan negocios”, concluyó Aceto.