En diálogo con Cazador de Noticias, el dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata – Batán en Unidad Socialista, Pablo Aceto, planteó : “¿Qué pasa con Vaca Muerta, por qué seguimos importando gas?”.
En tal sentido, sostuvo que “la cuestión energética la política energética no soluciona todos los problemas pero si no solucionamos la cuestión energética no podemos solucionar absolutamente nada de lo demás, es el punto de partida de toda gestión vinculada con la producción, con la economía y con los estándares imprescindibles de la vida moderna. Pero desde hace décadas, la Argentina viene atravesando políticas energéticas erráticas y, en ese contexto, se justifican los subsidios cuando en realidad lo injustificable es su extranjerización porque, en definitiva, los subsidios vinieron a compensar la rentabilidad de empresas extranjeras, en la mayoría de los casos”.
Puntualizó que “durante el verano se importó gas de Chile - que no tiene gas - , y se importó gas también de Bolivia y ahora ENARSA concreta las licitaciones para, nuevamente, comprar gas licuado de petróleo, a fin de abastecernos en el invierno. Necesariamente surge la pregunta: ¿Por qué razón el gasoducto Néstor Kischner - rebautizado Perito Moreno - no está transportando gas, y está apenas en un tercio de su capacidad de transporte? ¿Qué pasa con el gas de Vaca Muerta que no aparece? ¿Qué pasó que con los sucesivos programas Plan Gas 1, 2, 3 y 4 (durante este último las empresas petroleras y gasíferas se llevaron el 25% de lo recaudado por el Impuesto a la Riqueza) que buscaban garantizar el abastecimiento de gas natural para el consumo interno y, sin embargo, no se pudo resolver este problema?”
“El gasoducto Néstor Kirchner cambia de nombre pero el hecho cierto es que se sigue sin poder abastecer el consumo interno con gas natural de Vaca Muerta, y lo notable es el precio de los contratos de compra de gas licuado de petróleo, estamos hablando de 10 dólares el millón de BTU, o sea que 6 dólares más vamos a pagar el millón de BTU que en cualquier otro lado del mundo”, subrayó.
Finalmente, sostuvo que “es un disparate, más siendo que se viene promocionando diariamente nuevos récords en Vaca Muerta, y resulta que cuando vamos a ver los papeles, las principales reservas siguen siendo convencionales y en manos de empresas extranjeras. Esta es la cosa que tiene que discutir la política”.
