El sector pesquero de Argentina expresó este viernes su preocupación ante los efectos del arancel adicional para ingresar al mercado estadounidense, los que podrían ahondar la severa crisis que ya atraviesa esta actividad.
“Este arancel posiciona a la industria ante un futuro más que sombrío”, advirtió en un comunicado Raúl Matías Cereseto, presidente de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (Fulasp), con sede en Argentina.
Con un 10,3 % de los envíos totales, Estados Unidos es el tercer destino de las exportaciones pesqueras de Argentina, detrás de España (21,7 %) y China (15 %).
Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, el país suramericano exportó el año pasado a los Estados Unidos 30.331 toneladas de productos pesqueros, por 207.4 millones de dólares.
Dentro de los nuevos aranceles de importación anunciados el miércoles pasado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a Argentina se le impondrá una tarifa del 10 %, y es es menor a la impuesta a otros países y bloques, como Vietnam (46 %) China (34 %), Taiwán (32 %), India (26 %), Corea del Sur (25 %), Japón (24 %) y la Unión Europea (20 %).
Sin embargo, la repentina imposición ha generado preocupación en la industria pesquera argentina debido a la importancia del mercado estadounidense para sus exportaciones.
Según la Funlasp, este arancel adicional “no solo amenaza la competitividad argentina frente a otros exportadores que podrían recibir un trato más favorable -como Canadá, con menores restricciones-, sino que reduce directamente la rentabilidad de las operaciones, en un sector que ya enfrenta una grave crisis por precios deprimidos y aumentos internos de costos”.
Cereseto advirtió que estos nuevos aranceles podrían configurar “el golpe final” para un sector “que ya está al borde del colapso”.
“Esta medida podría resultar en la pérdida de mercados esenciales, llevando al cierre de empresas y a un aumento en el desempleo en comunidades dependientes de la actividad pesquera”, añadió.
