Por Mario Rodríguez
Espacio Raíces- Alfonsinista
Es innegable el aumento de la cantidad de gente que pernocta en la calle, en aleros pertenecientes a oficinas públicas o privadas, en cajeros de los bancos o en las plazas a la intemperie, principalmente en la zona céntrica. Ya empiezan a llegar los primeros fríos, y ello torna más preocupante aún la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran.
En estos días, los índices oficiales, aún con mediciones que generan dudas porque parecen intentar minimizar el impacto devastador de las políticas económicas del gobierno nacional, han confirmado a Mar del Plata - Batán como el conglomerado urbano con mayor tasa de desocupación, con más de 100.000 personas atravesadas por alguna problemática laboral. La pobreza en General Pueyrredon alcanza a casi un 30%, alrededor de 193.000 personas, y cerca de 22.000 personas se encuentran por debajo de la línea de indigencia.
Desde Cáritas Mar del Plata han afirmado que,son difíciles de comprender los índices cuando uno ve otra realidad. Los números son fríos y nosotros seguimos manteniendo el mismo número de personas que buscan ayuda a través de una bolsa de alimentos o de ropa. En el Hogar Nazareth hay 35 hombres y 12 mujeres, y siempre está lleno. En la Noche de la Caridad también son números altos. Hay pibes cuya última comida es la merienda que le dan en el merendero. Hay familias en lista de espera, entonces vamos rotando porque no tenemos recursos para sostener a las que se quieren sumar. Hay parroquias que asisten a más de 200 familias en un mes. La pobreza está".
Ante esta realidad lacerante, no se puede denominar ´fisura´ a cada persona que pasa por esta problemática, como hace el Intendente Montenegro, copiando el discurso deshumanizante de Milei. Obvio que si hay algunos que aprovechan y cometen ilícitos, deben ser detenidos y sancionados. Pero es necesario comprender que hay personas mayores y niños que viven en la calle y sufren todo tipo de carencias, problemas de salud mental y adicciones, por lo cual el Estado Municipal debe fortalecer, aumentar y difundir adecuadamente, el funcionamiento de los distintos programas y acciones tendientes al abordaje y la contención de las personas en situación de calle, los paradores y comedores disponibles, la información pública de la ubicación de los mismos y los servicios brindados en ellos.
