Quinto triunfo del conjunto de Luro y Guido que lo acerca a la punta
En el televisado de la vigésima segunda fecha de la Liga Nacional, Quilmes volvió a sacar pecho en estadio visitante y dio cuenta de Sionista por 81 a 80. De ésta manera hilvana su 5to triunfo consecutivo y se acercó un punto más a la punta, ya que el líder cayó en Mar del Plata. La gran figura fue Sebastián Ginóbili que se cargó el equipo al hombro y tuvo un rol determinante especialmente en el último tiempo.
El partido comenzó parejo. El cervecero distribuía bien el juego con buenos porcentajes de dobles, y Sionista basaba su juego apostando acertadamente al tiro exterior. El segundo cuarto fue para el local. Los relevos celestes aportaban, Mariano Byró estaba intratable y una catarata de triples le dieron una interesante ventaja que hubiera sido mayor a 8 puntos (42-34) si no malograban los libres errados (8 de 14 en el cuarto).
Después del descanso largo se desató un vendaval quilmeño. Un parcial de 11-0 puso nuevamente en carrera a la visita y el match se hizo palo a palo y parejo hasta el final. El tricolor encontró en Juan Pablo Sánchez una buena cantidad de puntos y la doble base entre el Ginóbili y Caravajal aportaron explosión y gol.
Los 5 minutos finales fueron infartantes. Ninguno de los dos sacó una ventaja mayor a los 3 puntos y llegaron a la definición igualados en 79. Antes de llegar al minuto final Alejandro Zilli anotó un solo simple en su visita a la línea (80-79). Quilmes fue y falló. Sionista lo mimo. Se repetían las imprecisiones hasta que a falta de 15’’ el Sepo se apoderó de un rebote. La durmió, cruzó la línea central tranquilamente, enfrentó a Byró, aceleró, se plantó casi desde la bocha y a falta de 1 segundo convirtió un doble heroico que desató la locura de la parcialidad cervecera que se acercó hasta Paraná. Un dato para destacar: Esteban De la Fuente jugó el partido nro. 700 de su historial en la Liga.











