La concejal de la UCR, Vilma Baragiola, habló sobre el anteproyecto de Alberto Binder y recordó que ella lo había propuesto en el 2013. “Festejo que se haga, pero creo que la gente debería prestarle más atención a lo judicial, porque esta gestión de Pulti ya tiene dos causas”, sentenció.
La semana pasada se dio a conocer una iniciativa que encontró al representante del Instituto Latinoamericano de Seguridad Democrática, Alberto Binder, junto al Municipio en un plan de formación de Casas de Justicia barriales.
Al respecto, Baragiola recordó que en el 2011 planteaba la necesidad de acercar la Justicia a la gente y que “el Municipio pudiera generar áreas locales para poder llevar fiscalías que atendieran al vecino y abarcaran temas comunes, como drogas, violencia de género y usurpaciones”.
“En su momento, di el debate en el Concejo y el mismo fiscal general planteó que él no tenía la cantidad de fiscales para enviar a los barrios, sino que pedía Policía Judicial. Yo sumé los dos proyectos pero Acción Marplatense no me dio nunca el respaldo, lo hacen ahora porque estamos en elecciones pero la seguridad no es un tema para campaña”, enfatizó la dirigente a Cazador de Noticias.
Si bien festejó la apertura de dichas fiscalías, consideró que “deberían estar cerca de la comisaría o donde sea el núcleo del barrio”.
Además, propuso el caso de la facultad de Derecho, que “tiene muchos mediadores y arma convenios con el Colegio de Abogados”; “sería interesante aprovecharlo para poder trabajar una relación entre pares”, aconsejó.
“Yo nunca me pude reunir con Binder, pero el tema lo propuse. Considero que la gente debería preocuparse más por la cuestión judicial. Esta Municipalidad, dirigida por Pulti, tiene dos causas en la Justicia: una federal, que es la posible malversación de fondos de aquellos 27 millones de pesos para contratar cámaras y patrulleros, y luego la causa de los comisarios, que es sobre convenios incumplidos por el Municipio de cara a la seguridad”, agregó.
A su vez, analizó la posibilidad de establecer estos sitios en los barrios y estableció un paralelismo con su propio proyecto: “Un Municipio ordenado en sus números estaría preparado para afrontar estos gastos, pero esta gestión no”.












