Lo aseguró Gastón Herrera, titular del área, en diálogo con Cazador de Noticias. “Le hacemos notar a la gente que el Estado está presente”, sostuvo. Junto con él, nueve personas contienen y protegen a vecinos que atraviesan situaciones de inseguridad.
Los hechos de violencia crecen día a día y muchas personas cuestionan el rol de las autoridades. Más allá de la cúpula policial y la Secretaría de Seguridad, hay un sector que actúa en silencio y acompaña a todas estas víctimas.
Se cumple un año y medio de la creación de la Dirección Municipal de Asistencia y Protección a la Víctima, área que fuera creada con integrantes de la ONG Víctimas del Delito. “Siempre pedimos contención sobre familiares que pierden a un ser por hechos de violencia y así nació este espacio”, recordó Gastón Herrera.
El equipo, además, está compuesto por nueve personas: una licenciada en Psicología, un abogado y acompañantes dentro de la oficina, que son familiares víctimas del delito.
“Nuestra tarea fundamental es evitar la recaída de aquellos que han sido víctimas de un hecho de inseguridad. Asistimos a toda persona que en la ciudad esté pasando un momento de angustia”, detalló Herrera. Tras contar varios casos, recuerda que hace 1 año y medio que trabajan “sin parar”.
“Tratamos de llegar de manera urgente al lugar del hecho para dar un abrazo, una manta y hacer sentir a la gente que el Estado está presente”, sostuvo. De hecho, es el primer municipio del país con la Dirección y desde el área afirman tener resultados positivos.
“Más allá de tener muchos o pocos recursos, o ser un hecho más mediático o no, nosotros acompañamos”, comentó Gastón y agregó que vienen articulando con las otras dependencias municipales, junto con la Policía y la Justicia. “Faltan recursos como siempre pero los que tenemos, los administramos lo mejor posible. Tenemos que llegar con la asistencia necesaria”.
La oficina llegó para quedarse y pasó de las tareas principales (asistir en muerte después de un siniestro vial, homicidio en ocasión de robo, entraderas a adultos mayores), a desafíos mayores, (como violencia de género, casos de incendio, y la averiguación de paradero de menores). Con respecto a este último, las cifras han crecido y los esfuerzos se duplican. “Los adolescentes de la ciudad están tomando la decisión de irse y se da más a menudo. Por eso, creamos el Gabinete de Prevención para dar rápidamente con el paradero de estos chicos y hemos resuelto muchos casos”, indicó.












