El reciente incremento en los precios de los combustibles líquidos está acelerando la tendencia de convertir los vehículos a gas natural comprimido (GNC). Según datos divulgados por el Enargas, en marzo se realizaron 7.379 conversiones a GNC en todo el país, lo que representa un aumento del 55% con respecto a las 4.766 registradas en febrero. Esta subida en las conversiones se da en un contexto donde el precio de la nafta continúa disparándose, lo que ha generado una mayor brecha de precio entre los combustibles líquidos y el GNC.
A nivel local, los talleres marplatenses dedicados a la instalación de equipos de GNC también reportan un aumento en las consultas y en las instalaciones, lo que refleja esta tendencia nacional. “Hace alrededor de 15 días a un mes que comenzamos a notar un cambio en el escenario. Cuando el precio de la nafta empezó a superar los $2.000 el litro, muchos conductores comenzaron a considerar el GNC como una opción más accesible”, explicaron desde los talleres.
El costo de convertir un automóvil a GNC varía dependiendo de la generación del equipo. La instalación de un equipo de GNC de cuarta generación, para vehículos modelos 2005, 2010 o 2015, tiene un valor aproximado de $1.200.000. Por su parte, el equipo de quinta generación, que incluye un tubo de 14 metros y permite recorrer entre 180 y 190 kilómetros con gas, cuesta alrededor de $1.400.000 o $ 1.600.000. A pesar de los altos costos iniciales, la amortización de la instalación es rápida, gracias al significativo ahorro que genera el GNC frente a la nafta. Mientras el litro de nafta súper supera los $2.000, el metro cúbico de GNC, equivalente a un litro de nafta, se mantiene por debajo de los $900.
“Hay entre un 30% y un 40% más de consultas y alrededor de un 20% más de instalaciones en comparación con el mes pasado. Esto refleja claramente el interés creciente por el ahorro que implica el GNC, especialmente para quienes usan el auto todos los días”, añadieron talleristas marplatenses.
Además, una de las grandes ventajas que están promoviendo los talleres es la amplia disponibilidad de opciones de financiamiento. Muchos de los talleres que instalan equipos de GNC ofrecen planes de pago accesibles, que permiten a los conductores dividir el costo de la instalación en cuotas mensuales. Esto facilita aún más la decisión de convertir el vehículo, ya que el pago se distribuye a lo largo del tiempo y no representa una carga económica inmediata.
“Gracias a los planes de financiamiento, los usuarios pueden hacer frente al costo de la instalación sin tener que realizar un desembolso único. Esto ha hecho que la conversión a GNC sea aún más atractiva, ya que el ahorro en combustible ayuda a que la amortización se haga en un tiempo relativamente corto”, explicaron desde los talleres locales.
Los especialistas aseguran que, con los altos costos de la nafta, la conversión a GNC representa una inversión que se amortiza rápidamente, con un retorno de la inversión en menos de un año debido al ahorro mensual en combustible. En tiempos de inflación y precios disparados, cada vez más conductores se inclinan por este tipo de transformación como una estrategia para reducir sus gastos de movilidad.
En este contexto, el GNC se posiciona como una alternativa más que viable para quienes buscan optimizar sus costos de transporte, a medida que los precios de los combustibles líquidos siguen en ascenso.










