En diálogo con Cazador de Noticias, Pablo Aceto, dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata - Batán en la Unidad Socialista, expresó su profunda preocupación por la estrategia energética del gobierno de Javier Milei y cuestionó duramente la decisión de depender del mercado spot para la compra de gas natural licuado (GNL), en lugar de firmar contratos a largo plazo.
Aceto sostuvo que la compra de gas en el mercado spot, aunque flexible, es una estrategia que expone a Argentina a riesgos significativos. "El mercado spot puede parecer una solución rápida y barata, pero es extremadamente volátil", explicó. "Cuando el precio del gas se dispara, como ocurre en momentos de crisis internacionales, los costos aumentan de forma descontrolada. Hoy estamos pagando entre 24 y 27 dólares por millón de BTU, cuando el año pasado el precio era de 12 dólares. Esto refleja la irresponsabilidad de no haber previsto a tiempo una estrategia más sólida", indicó Aceto.
El dirigente socialista comparó la situación de Argentina con la previsión de países como India y Qatar, que en octubre de 2025 firmaron contratos de compra a largo plazo para asegurar su suministro de gas. "Mientras países serios como India y Qatar están firmando contratos de 17 años para asegurarse precios estables, Argentina sale a comprar gas en plena guerra, pagando el doble de lo que costaba el año pasado. Esto demuestra la falta de planificación", aseguró.
Aceto también destacó que los contratos a largo plazo ofrecen estabilidad, algo que el mercado spot no puede garantizar. "La previsión energética no es solo una cuestión de ahorrar dinero en el corto plazo, sino de garantizar la seguridad energética del país a largo plazo. Si no tenemos contratos firmados, estamos expuestos a los caprichos del mercado global, y esto pone en riesgo la economía nacional", explicó el dirigente.
Finalmente, subrayó que la situación energética de Argentina es aún más incomprensible cuando se considera la riqueza de recursos naturales que posee el país. "Argentina tiene el segundo yacimiento de gas más grande del mundo, en Vaca Muerta, pero aun así tenemos que importar gas. ¿Por qué? Porque no hay una política energética coherente y a largo plazo. La pobreza de la Argentina no se explica por la falta de recursos, sino por la falta de vergüenza", concluyó, tajante.










