Este martes, más de 350 empleados de Correo Argentino fueron despedidos en diversas sucursales de todo el país, incluyendo Mar del Plata, Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Catamarca, La Rioja, Misiones y La Plata, entre otras.
La situación de los empleados de Correo Argentino de la ciudad se vio expuesta durante la mañana del lunes, cuando 20 trabajadores de la planta ubicada en Champagnat y Balcarce no pudieron ingresar a sus puestos laborales tras haber recibido telegramas de despido que ubicaban como causal las “retenciones de tareas” llevadas adelante en medio de reclamos salariales.
Según Jorge Vatimo, secretario general de la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (Foecyt), las acusaciones de la empresa sobre los despidos no son ciertas. "No realizamos retenciones de tareas, lo que está ocurriendo es un intento de amedrentamiento para silenciar nuestras demandas", afirmó Vatimo. Además, señaló que los trabajadores, quienes reciben salarios de alrededor de $700.000, están por debajo del índice de pobreza y no alcanzan siquiera a cubrir lo necesario para una vida digna, lo que considera una represalia por la lucha salarial.
El conflicto no se limita solo a los despidos. Ante esta situación, los empleados decidieron tomar medidas más radicales, como la movilización convocada por la CGT para este 30 de abril, a partir de las 12 del mediodía. Además, se han programado dos jornadas de paro total de actividades para los próximos 4 y 5 de mayo, no solo por la recomposición salarial sino también por la restitución de los despedidos.
Estas medidas de protesta no solo son respaldadas por los trabajadores de Correo Argentino, sino que también se sumarán a la movilización los trabajadores telepostales de distintas regiones del país, lo que podría escalar el conflicto y ampliar el alcance de las demandas.










