Mar del Plata enfrenta un escenario financiero alarmante, con un déficit de $23.100 millones y una deuda flotante de $31.000 millones, según expuso la edil de Unión por la Patria, Mariana Cuesta, durante la comisión de Hacienda del Concejo Deliberante.
En su intervención, Cuesta cuestionó la estrategia del gobierno municipal: “El déficit de 2023 era tan alto que lo que hace Montenegro en 2024 no es corregir la política para lograr equilibrio fiscal, sino crear nuevas tasas que simplemente tapan agujeros financieros”. En este sentido, recordó que la tasa vial, lejos de mejorar las calles, nació como un parche contable.
El foco de la crítica se centró en la tasa de alumbrado, cuya finalidad —según la edil— no es mejorar la iluminación de la ciudad: “Nadie piense que va a haber más foquitos en Mar del Plata, es para seguir cubriendo el déficit. Montenegro no corrige el déficit, lo disfraza con nuevas tasas”, aseguró.
Para Cuesta, la rendición de cuentas presentada por la administración de Montenegro es invotable, y la postura de su bloque fue claramente negativa, subrayando la falta de soluciones estructurales y la prioridad de cubrir números por sobre atender necesidades concretas de los vecinos.
La situación evidencia un municipio que apuesta a parches fiscales en lugar de políticas sostenibles, mientras los ciudadanos siguen pagando tasas sin ver mejoras reales en los servicios.










