La Secretaría de Educación municipal emitió un memorándum interno que provocó controversia, al indicar que, aun cuando se suspendan las clases por alertas meteorológicas o sanitarias, docentes, auxiliares, directivos y personal administrativo deberán presentarse en las escuelas municipales para asegurar el cumplimiento de tareas esenciales y mantener la operatividad de las instituciones.
La disposición quedó plasmada en el Memorándum N°5/2026, firmado por el secretario de Educación, el dirigente radical, Fernando Rizzi, y dirigido a todo el personal dependiente del área. Allí se aclara expresamente que “la suspensión de actividades de enseñanza no implica el cierre del establecimiento ni la suspensión de la jornada laboral ni de las obligaciones del personal”.
Según el documento, las escuelas deberán continuar funcionando “como receptora y lugar de acogida de diversas consultas y demandas de la comunidad barrial”, aun en jornadas atravesadas por contingencias climáticas o sanitarias.
En ese marco, el texto indica que los equipos directivos, docentes y auxiliares deberán garantizar la apertura y resguardo de los edificios escolares, coordinar tareas de limpieza y mantenimiento vinculadas a la contingencia y asegurar prestaciones mínimas consideradas esenciales. Además, el personal administrativo y docente que cumple funciones en las oficinas de la Secretaría de Educación también deberá asistir “en los horarios habituales”.
El memorándum contempla excepciones únicamente para aquellos casos en los que exista una “situación de inaccesibilidad comprobable” al lugar de trabajo por las condiciones climáticas o del terreno. En esas situaciones, los agentes deberán informar de inmediato a sus superiores y podrán ser reubicados temporalmente en otra dependencia o establecimiento para cumplir funciones administrativas, de planificación o apoyo pedagógico.
La comunicación interna comenzó a circular este fin de semana y despertó cuestionamientos entre trabajadores de la educación, especialmente por la obligación de asistir a los establecimientos aun cuando las autoridades dispongan la suspensión de clases precisamente por razones vinculadas a riesgos climáticos.










