"Es una Argentina para un puñado y miseria para la mayoría", criticó el dirigente del PO Alejandro Martínez
El referente del Partido Obrero y del Frente de Izquierda Unidad en Mar del Plata, Alejandro Martínez, lanzó fuertes cuestionamientos hacia la conducción local y el rumbo económico nacional durante una entrevista brindada al programa “Sueños y Sonidos” de Radio 10.
Para el dirigente, General Pueyrredon atraviesa una profunda crisis de la cual responsabilizó directamente al gobierno municipal. Según detalló, en la ciudad persisten deudas estructurales graves, entre las que destacó los altos índices de precarización laboral, el empleo en negro, el deficiente estado del transporte público y la privatización encubierta de espacios comunes.
Martínez fue particularmente crítico con el servicio de colectivos urbanos, asegurando que el esquema vigente está diseñado para favorecer las ganancias de las empresas concesionarias a costa del bolsillo de los pasajeros.
“Han saqueado los bolsillos de los usuarios, abandonado el servicio y hay responsabilidades políticas que deben asumirse”, disparó el referente de izquierda.
Asimismo, puso el foco en el contraste inmobiliario que vive Mar del Plata. Denunció que mientras proliferan los desarrollos edilicios privados de lujo, el déficit habitacional se agudiza, dejando a miles de familias locales sin ninguna posibilidad de acceder a un techo propio.
El dirigente también apuntó contra los efectos de la gestión del presidente Javier Milei, señalando que las medidas oficiales impactan de lleno en el poder adquisitivo de los trabajadores, los jubilados y los sectores más vulnerables. En este sentido, desestimó por completo la idea de que una supuesta mejora en la macroeconomía tenga un impacto real en la vida cotidiana de la gente.
"Tengo más de 60 años y todavía estoy esperando el famoso derrame. No existe. Es una Argentina para un puñado y la miseria para la mayoría”, sentenció Martínez.
Por último, el referente del Frente de Izquierda ratificó su apoyo a los planes de lucha y reclamos salariales que llevan adelante los docentes, estatales, la comunidad universitaria y los jubilados, al tiempo que repudió el ajuste presupuestario en áreas sensibles como la salud pública y la educación.












