Desde que asumió como entrenador de la Selección Argentina en septiembre de 2018, Lionel Scaloni construyó un ciclo que ya quedó grabado entre los más importantes del fútbol argentino y va por más este domingo ante España. Más allá de haber terminado con una sequía de 28 años sin títulos, el entrenador oriundo de Pujato consolidó un equipo competitivo, protagonista y ganador, que llegó a disputar una nueva final del Mundial.
Las estadísticas respaldan ese recorrido. En 102 partidos dirigidos, la Albiceleste consiguió 75 victorias, 18 empates y apenas 9 derrotas, con 215 goles a favor y solo 55 en contra, alcanzando una efectividad del 79,4%, una de las más altas entre los entrenadores del seleccionado nacional.
A esos números se suman los cuatro títulos obtenidos durante el ciclo: la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024, trofeos que devolvieron a la Argentina a la cima del fútbol mundial y consolidaron a la denominada "Scaloneta" como una de las selecciones más dominantes de los últimos años.
Además de los campeonatos, Scaloni también dejó su huella por la renovación del plantel, el respaldo a las nuevas generaciones y la construcción de un grupo que logró sostener un alto nivel competitivo durante varios años, siempre con Lionel Messi como gran referente futbolístico y líder dentro del vestuario.
Los jugadores que más marcaron la era Scaloni
Entre los futbolistas con mayor participación en este exitoso proceso, Rodrigo De Paul lidera el ranking con 92 partidos, consolidándose como una pieza clave del mediocampo desde el inicio del ciclo. Detrás aparecen Lautaro Martínez (82) y Nicolás Otamendi y Leandro Paredes, ambos con 79 presencias; un poco más atrás, Lionel Messi (72), quienes fueron pilares de la estructura del entrenador.
Con una nueva final del Mundial por delante, el ciclo encabezado por Scaloni continúa escribiendo páginas doradas para el fútbol argentino. Los títulos ya lo colocaron entre los entrenadores más exitosos de la historia de la Selección, pero los números demuestran que su legado trasciende los trofeos y se sostiene en una identidad futbolística que volvió a ilusionar a todo un país.












