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Martes - 28 de Julio de 2026 16:32
"La tierra no es una mercancía", la Iglesia se manifestó en contra del proyecto de propiedad privada

Sectores de la Iglesia Católica se manifestaron en contra del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada que, entre sus puntos, prevé la eliminación de límites a la compra de tierras por parte de extranjeros. En ese sentido, advirtieron que "la tierra no es una mercancía".

A través de una carta abierta a los legisladores, la Comisión Episcopal de Pastoral Social, la Pastoral Aborigen y Cáritas les pidieron a quienes debatan esta iniciativa que "guíen sus opciones por el bien común y el futuro de las generaciones venideras, más que por intereses particulares".

"La tierra: madre, hermana y bien común", se titula la misiva, que arranca con un fragmento de la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV: "El principio del destino universal de los bienes nos recuerda sobre todo que los bienes de la tierra -el suelo, el agua, el aire y los recursos naturales- han sido dados por Dios a toda la familia humana para sostener la vida de todos, hoy y en las futuras generaciones, y que toda persona tiene un derecho originario al uso de dichos bienes".

A continuación, señalan en la carta su "profunda preocupación" por el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que está previsto se trate el próximo 6 de agosto en el Senado, día para el que fue convocada una marcha al Congreso por parte de diversos sectores -entre ellos la oposición dura-, que se oponen a la iniciativa motorizada por el ministro Federico Sturzenegger.

El proyecto ya fracasó en su tratamiento en más de una oportunidad y los votos no parecen garantizados, pese a que la semana pasada el ministro se reunió con la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, y aceptó los cambios pedidos por los aliados.

En la carta, la Iglesia advierte que esta propuesta "atenta contra la soberanía de nuestra tierra, de nuestros alimentos, de nuestros bienes comunes y el derecho de los pueblos de autodeterminarse".

"Nuestra preocupación se fundamenta en que este proyecto, entre otras cosas, deja sin efecto las limitaciones vigentes para la compra de tierra por parte de extranjeros -personas físicas o empresas- y, en particular, la posibilidad ilimitada de acceder a aquellas ligadas a reservas de agua y otros bienes naturales", apunta.

Asimismo, expresa que "también resultan alarmante los artículos que habilitan la utilización inmediata de tierras castigadas por incendios, hecho que hasta ahora estaba restringido", en referencia a las modificaciones en la Ley de Manejo del Fuego.

Y continúa: "Este proyecto debilita la potestad del Estado, en sus distintos niveles, para gestionar el uso del territorio, planificar obras públicas y proteger el interés comunitario, sobre todo a los más vulnerables, frente a intereses privados, tanto locales como extranjeros".

"La tierra no es una mercancía, ni un simple recurso económico", enfatizan sus firmantes y recuerdan lo dicho por el Papa Francisco I en la Encíclica Laudato Si': "La tierra es nuestra hermana y nuestra madre, porque nos sostiene, nos alimenta y nos cobija".

El texto remarca que "para las comunidades rurales, campesinas e indígenas, la tierra es identidad, cultura, memoria y futuro. En ella se construyen vínculos, saberes, formas de trabajo y modos de habitar el mundo que se transmiten de generación en generación".

"Frente a las promesas de crecimiento económico financiero, recordemos lo que nos dice el Papa León respecto del verdadero desarrollo: 'El desarrollo es humano cuando pone en el centro a las personas y no la acumulación de bienes, y cuando se refiere también a los pueblos, no sólo a los individuos'", agrega.9

También observan que "otro tema central en la Argentina, vinculado con este proyecto de ley, es el tema de la vivienda. Muchos no poseen vivienda propia y tienen que alquilar. Es importante favorecer el acceso a la vivienda, como necesidad primaria para tantas familias, dando un marco jurídico razonable a los alquileres que sea justo tanto para propietarios como para inquilinos".

"Cáritas Nacional, el Área de Ecología Integral de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen, pedimos a quienes intervengan en el debate de este proyecto, guíen sus opciones por el bien común y el futuro de las generaciones venideras, más que por intereses particulares, poniendo en práctica la nobleza de la política como máxima expresión de la caridad", concluye la carta abierta.

(El Parlamentario)