El dolor lumbar es una de las consultas médicas más habituales y una de las principales causas de ausentismo laboral. Así lo explicó el doctor Santiago Boggio, médico de cabecera de PAMI, durante una entrevista con el programa radial “Propuesta Joven” (FM 90.5), donde brindó recomendaciones para prevenir y tratar esta afección que afecta a millones de personas.
“Ocho de cada diez personas vamos a sufrir de lumbalgia en algún momento de nuestras vidas”, señaló Boggio, quien destacó que en la mayoría de los casos se trata de cuadros que no revisten gravedad. “Entre el 85 y el 90% de las lumbalgias son inespecíficas, es decir, no están relacionadas con una lesión grave, un tumor o una hernia compleja, sino con contracturas musculares, sobrecarga de ligamentos o pequeñas irritaciones en las articulaciones de la columna”, explicó.
El especialista indicó que muchas veces el origen del dolor está relacionado con hábitos cotidianos. Entre las causas más frecuentes mencionó levantar peso de manera incorrecta, utilizando más la cintura que las piernas; permanecer durante muchas horas sentado frente a una computadora con una postura inadecuada; el estrés y la tensión emocional, que pueden reflejarse en la musculatura de la espalda; o iniciar una actividad física sin la preparación necesaria.
“En la enorme mayoría de los casos no es algo grave, aunque el dolor pueda ser muy intenso”, remarcó Boggio.
Mantenerse activo, una de las claves para la recuperación
Frente a la aparición de un dolor lumbar agudo, muchas personas optan por permanecer en cama, pero el médico explicó que esa conducta puede resultar contraproducente. “El reposo absoluto durante más de 48 horas debilita los músculos y puede prolongar el dolor. Hoy sabemos que lo recomendable es mantenerse activo dentro de las posibilidades de cada persona”, afirmó.
Caminar lentamente, realizar movimientos suaves y evitar la inmovilidad prolongada son algunas de las medidas que favorecen la recuperación. También recomendó la aplicación de calor local durante los primeros días para ayudar a relajar la contractura muscular.
En cuanto al uso de medicamentos, Boggio aclaró que debe realizarse bajo indicación médica. “Habitualmente se utilizan analgésicos comunes y antiinflamatorios durante períodos cortos, pero no hay que automedicarse ni tomar medicación durante semanas sin supervisión profesional”, advirtió.
Ejercicios y prevención
El especialista señaló que existen ejercicios sencillos que pueden ayudar a aliviar las molestias, siempre que sean autorizados por un médico y se realicen sin forzar. Entre ellos mencionó el movimiento de llevar las rodillas al pecho estando acostado boca arriba y el ejercicio conocido como “gato contento-gato enojado”, que consiste en arquear y luego relajar la espalda desde la posición de cuatro apoyos.
A largo plazo, la prevención depende principalmente del fortalecimiento muscular y de mantener una vida activa. “Lo más importante es fortalecer el core, es decir, la zona abdominal y lumbar, y realizar actividad aeróbica con frecuencia, como caminar, nadar o andar en bicicleta. Una espalda fuerte necesita un abdomen que la acompañe y la sostenga”, explicó.
Boggio resumió en tres puntos las principales recomendaciones para cuidar la columna: mantenerse en movimiento, evitar el sedentarismo y adoptar buenas posturas. En el caso de quienes trabajan sentados, aconsejó levantarse cada 45 minutos para estirar las piernas y colocar la pantalla de la computadora a la altura de los ojos.
Además, recordó que al levantar objetos del suelo es fundamental flexionar las rodillas, mantener el peso cerca del cuerpo y evitar inclinar la columna hacia adelante.
Finalmente, recomendó consultar con un profesional si el dolor persiste durante varios días, se extiende hacia una pierna, aparece adormecimiento u otros síntomas asociados.












