El Sindicato Unido de Trabajadores y Empleados de PAMI (SUTEPA) volvió a poner el foco en la situación que atraviesa el organismo en Mar del Plata y la región. Gastón Venturi, secretario general de la seccional local, cuestionó las políticas implementadas por el Gobierno nacional y sostuvo que el deterioro de la estructura del instituto responde a una decisión planificada.
“Esto es un desguace, está hecho adrede”, afirmó Venturi, quien advirtió que la reducción de trabajadores y el cierre de espacios de atención tendrán consecuencias directas sobre el servicio que reciben los afiliados.
El dirigente sindical señaló además que numerosos empleados están optando por los retiros voluntarios debido al deterioro de sus ingresos. Según los datos que aportó, mientras la inflación acumulada desde 2024 habría alcanzado alrededor del 255%, los trabajadores del PAMI recibieron apenas un 3% de incremento salarial en dos años.
Uno de los principales puntos de preocupación es la reducción de las plantas de personal. Venturi indicó "que la Agencia Puerto podría quedar con solamente tres trabajadores para atender al público, mientras que la sede central de Mar del Plata perdería aproximadamente la mitad de sus empleados".
A esto se suma, según el gremio, el cierre de distintas bocas de atención, que provoca una mayor concentración de afiliados en las dependencias que permanecen abiertas. Venturi describió esta situación como un “embudo” que dificulta aún más la atención.
La salida de profesionales y trabajadores sociales también genera preocupación dentro del sindicato. Desde SUTEPA advierten que la disminución de estos equipos limita la capacidad del organismo para dar respuesta a las distintas necesidades de los jubilados y pensionados.
En este contexto, Venturi respaldó nuevamente el pedido para declarar la emergencia sanitaria en General Pueyrredon. Recordó que el sindicato viene reclamando esta medida desde hace un año y consideró que el escenario actual requiere una respuesta urgente.
“La situación no da para más”, afirmó el dirigente, "al reclamar que se visibilice la problemática y se implementen políticas específicas para garantizar la atención de las personas mayores".
La preocupación alcanza a toda la UGL XI, que comprende a Mar del Plata y otras localidades de la región y cuenta con más de 220 mil afiliados.











