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Domingo - 06 de Septiembre de 2026 07:33
“Lo que se está viviendo es terrible”, manifestó un textil marplatense que cerrará su local

En declaraciones al programa Propuesta Joven, por FM 90.5, Maximiliano Palmiciano, propietario de Mística del Faro, marca dedicada a la fabricación de sweaters, bufandas y distintos accesorios y con local en Belgrano 4188, relató el difícil momento que atraviesa su emprendimiento.

“Lo que se está viviendo ahora es terrible”, resumió el empresario, quien lleva más de tres décadas vinculado a la industria textil y asegura que la actividad forma parte de una tradición familiar.

“Arranqué hace 32 años en la industria textil, pero provengo de una familia de textiles. Mi abuela era bordadora a mano y mi mamá remalladora. Venimos de una familia de textiles y para mí el textil es parte de mi vida, es más que un trabajo”, contó.

Palmiciano explicó que comenzó trabajando como empleado y que, con el paso de los años, logró construir su propio taller. Sin embargo, sostuvo que la situación económica actual lo llevó a tomar decisiones que hasta hace poco parecían impensadas.

“Siempre la luchamos, pero esta vez se puso extremadamente compleja la situación y tomamos la decisión de cerrar el local físico”, señaló.

Según detalló, la fábrica actualmente funciona muy por debajo de su capacidad. “Hoy por hoy está trabajando al 15% de lo que tendría que estar trabajando. Generalmente una fábrica textil tiene tres turnos y nosotros ahora estamos trabajando con uno solo”, explicó.

El empresario indicó que cuenta con seis máquinas, pero solamente tres se encuentran en funcionamiento. Incluso, señaló que cuando uno de sus tejedores dejó el establecimiento decidió no reemplazarlo debido a la falta de trabajo.

“No sé qué hacer porque no hay trabajo. Nos dicen que seamos competitivos, pero contra las importaciones es imposible competir”, cuestionó.

En ese sentido, apuntó contra el ingreso de productos fabricados en otros países y el aumento de los costos internos. “Lo que viene de afuera viene mucho más barato y, además, se le sacaron aranceles”, sostuvo.

A esa situación, agregó, se suma el fuerte incremento de los costos de producción. “A nosotros nos aumentaron la luz un 500%, aumenta el alquiler del local y todos nuestros insumos los tenemos en dólares o euros”, afirmó.

Palmiciano recordó que en años anteriores podía acceder a insumos al dólar oficial, lo que, según explicó, le permitía mantener precios competitivos. “De golpe nos aumentó la luz y nos aumentó el dólar, de 300 a 1.500, pero yo sigo manteniendo los mismos precios de fasón textil que tenía en 2024”, sostuvo.

/025 El empresario también relató que debió desprenderse de parte de su equipamiento para poder mantener en funcionamiento la fábrica. “Siempre tuve la suerte de ir cambiando las máquinas e invirtiendo en la fábrica. Cada máquina que dejaba de utilizarse era porque comprábamos una nueva, pero este año tuve que vender una máquina para poder sostenerme”, contó.

Según explicó, había tardado cinco años en terminar de pagar esa máquina. Sin embargo, el dinero obtenido por su venta apenas alcanzó para darle unos meses más de continuidad al emprendimiento.

“Estamos perdiendo plata”

La competencia internacional es otro de los principales obstáculos que, según Palmiciano, enfrenta actualmente la industria nacional. El empresario puso como ejemplo a Bangladesh, uno de los grandes productores textiles a nivel mundial.

“Nosotros competimos con Bangladesh, donde el sueldo de un operario textil que quizás maneje diez máquinas es de entre 100 y 300 dólares por mes”, explicó.

Y planteó: “¿Qué empleado puede vivir en Argentina con 100 o 300 dólares por mes? ¿Y yo cómo hago para vender una prenda si entra al país a un dólar? No podés competir nunca. Es una guerra que no podés ni siquiera iniciar”.

Frente a este escenario, aseguró que actualmente está vendiendo parte de su producción prácticamente sin margen. “Lo que estamos haciendo ahora es perder plata. Estamos liquidando a precio de costo la prenda y la estamos vendiendo a 12 mil pesos en el local y, si saco números, estoy perdiendo plata”, afirmó.

La situación también lo llevó a considerar una posibilidad que, según reconoció, nunca antes había contemplado.

“Voy a cumplir 50 años y por primera vez en mi vida me replanteé irme del país”, confesó. “Es muy triste porque tengo a mis viejos, mi familia y amigos acá. Es difícil tomar esa decisión y de solo pensarlo me angustia”, agregó.

El local cerrará después de septiembre

Palmiciano confirmó que Mística del Faro continuará atendiendo durante todo septiembre en su local de Belgrano 4188, antes de cerrar definitivamente sus puertas.

A partir de entonces, la marca buscará sostener su actividad a través de las ventas online, que pasarán a convertirse en su principal canal de comercialización.

La decisión marca un nuevo capítulo para un emprendimiento familiar con más de tres décadas de trayectoria en la industria textil, que ahora busca adaptarse a un escenario que su propietario describe como uno de los momentos más difíciles de su historia.