El dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata-Batán, en Unidad Socialista, Pablo Aceto, cuestionó el discurso del presidente Javier Milei ante la Organización de las Naciones Unidas y sostuvo que existe una profunda contradicción entre sus planteos en el ámbito internacional y las políticas implementadas por su administración en el plano interno.
En diálogo con Cazador de Noticias, Aceto afirmó que el mensaje presidencial “desnudó una profunda fractura entre su narrativa externa y la praxis de su administración”.
Según el dirigente socialista, mientras Milei cuestionó a la ONU por considerar que no hace cumplir sus propias resoluciones respecto de las Islas Malvinas, su gobierno “incurre en la vulneración sistemática de las leyes y los tratados internacionales” vinculados con la protección de derechos.
En ese sentido, puso el foco en la situación de las personas con discapacidad y señaló que existe un “flagrante incumplimiento de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad”, incorporada con jerarquía constitucional mediante la Ley 27.044, así como de la legislación de emergencia del sector.
Aceto también cuestionó otras decisiones del Gobierno nacional y mencionó el veto a la ley de financiamiento universitario y las medidas vinculadas con la movilidad de los jubilados como ejemplos de lo que definió como un “desprecio generalizado por la legalidad interna”.
“Una trama de complicidades”
El dirigente del PSA sostuvo además que, a su entender, la situación excede la responsabilidad del Poder Ejecutivo y planteó cuestionamientos hacia otros poderes del Estado.
“Esta degradación institucional hacia una auténtica republiqueta no es obra de un solo hombre”, afirmó Aceto, quien habló de una “trama de complicidades” en la que, según su interpretación, el Poder Judicial no actuaría frente a situaciones que afectan a sectores vulnerables.
En la misma línea, cuestionó a sectores de la oposición por acompañar determinadas decisiones institucionales y por participar en la designación de jueces.
“En esta materia, las fronteras políticas se diluyen por completo, volviéndose imposible diferenciar dónde empieza la oposición y dónde termina el oficialismo”, sostuvo.
Finalmente, Aceto cuestionó el concepto de seguridad jurídica aplicado en el actual contexto político y afirmó que se convirtió en “un escudo de privilegios para unos pocos y un desierto de derechos para los ciudadanos de a pie”.
“En definitiva, ante el silencio sepulcral y la defección del resto de los poderes del Estado, queda claro que la República ya se ha perdido”, concluyó.











