Electrolux decidió cerrar la producción de su planta de Rosario y reconvertir su operación en la Argentina hacia un esquema basado en la importación de productos terminados. La compañía, que continuará comercializando las marcas Electrolux y Gafa en el mercado local, comunicó la decisión después de un proceso de reducción de personal y de sucesivos recortes de líneas de fabricación que durante los últimos meses habían reducido de manera significativa la actividad industrial en el establecimiento santafesino. En la planta quedan actualmente alrededor de 180 operarios, mientras que la empresa cuenta con unos 300 trabajadores en todo el país y analiza desvinculaciones que alcanzarían a aproximadamente 100 empleados, según información vinculada al proceso.
La decisión completa un proceso que había comenzado con suspensiones rotativas, continuó con un programa de retiros voluntarios y avanzó durante este año con la discontinuación de la fabricación de cocinas y posteriormente de heladeras. Ahora, el grupo sueco confirmó que modificará su modelo de abastecimiento y recurrirá a su "red internacional de producción" para atender el mercado argentino. La empresa justificó la decisión en una revisión estratégica, en la necesidad de "mejorar la eficiencia" y en la evolución de las condiciones del mercado global, mientras que el cambio se produce en paralelo con una política económica que redujo barreras a las importaciones y modificó las condiciones bajo las cuales las fábricas locales compiten con productos elaborados en otros países.
Según fuentes de la compañía, el negocio comercial continuará, con garantía oficial, servicio técnico y disponibilidad de repuestos, pero la modificación de fondo es que la empresa dejará de utilizar su estructura fabril rosarina como plataforma de producción para avanzar hacia una actividad centrada en la comercialización. El cambio pone en discusión una de las consecuencias de la apertura comercial sobre el entramado industrial: una misma empresa puede mantener su presencia comercial y sus marcas, conservar una parte de sus empleos administrativos y de servicios y, al mismo tiempo, reducir hasta eliminar la producción local.
La decisión, como la de otras empresas del rubro, coincide con un deterioro de los indicadores de comercialización de electrodomésticos. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, las ventas de comercios de electrodomésticos y artículos para el hogar totalizaron 1.171.237,9 millones de pesos durante el primer trimestre de 2026 a precios corrientes y registraron una variación negativa de 12,4% frente al mismo trimestre de 2025. Dentro de los principales productos vinculados con Electrolux, las cantidades vendidas de "heladeras con y sin freezer" retrocedieron 8,5% interanual durante ese período y las de lavarropas disminuyeron 7,4%.











