El intendente de General Pueyrredon, Guillermo Montenegro, anunció este miércoles que decidió finalizar su licencia para volver a asumir personalmente la conducción del Municipio. Lo hizo durante una conferencia de prensa en el Centro de Operaciones y Monitoreo(COM), donde aseguró que tomó la decisión ante la situación de inseguridad que atraviesa Mar del Plata.
“Yo tengo una responsabilidad con esta ciudad que no terminó el día que pedí licencia”, sostuvo Montenegro, quien remarcó que la licencia había sido una decisión personal y que, por esa misma razón, también debía hacerse cargo de evaluar lo que estaba ocurriendo y realizar los cambios que considerara necesarios.
“Cuando uno toma este tipo de decisiones tiene la responsabilidad de mirar todo lo que está pasando, evaluar, corregir y, si es necesario, cambiar”, señaló el jefe comunal. En esa línea, explicó que lo que siente en este momento es la necesidad de “estar al frente del Municipio”.
Montenegro planteó que conducir una gestión también implica revisar las decisiones tomadas. “Gobernar no es enamorarse de las decisiones, sino entender cuándo uno tiene que cambiar”, afirmó.
El intendente vinculó su regreso a la conducción municipal con la preocupación por la inseguridad y con el impacto que tiene en la vida cotidiana de los vecinos. “Hoy existe en nuestra ciudad un problema muy grave con relación a la inseguridad”, sostuvo, y agregó que decidió ponerse nuevamente al frente para tomar las medidas que considera necesarias.
“Entiendo muy bien lo que están viviendo los vecinos de nuestra ciudad: vivir con miedo, no animarse a salir, tener miedo de que no vuelva un hijo”, expresó Montenegro.
En otro tramo de su exposición, cuestionó la percepción de impunidad que existe frente al delito. “No puede ser que el delincuente esté cómodo”, afirmó, al tiempo que remarcó que esa situación debe modificarse.
También hizo referencia a la frustración que genera en los vecinos que un acusado de cometer un delito vuelva rápidamente a las calles. “Hay una impotencia muy grande cuando el delincuente entra por una puerta y sale por la otra”, manifestó.
Frente a este escenario, Montenegro sostuvo que el objetivo debe estar puesto en respaldar a las fuerzas de seguridad y recuperar el espacio público para los vecinos. “Acá hay un solo enemigo, que es el delincuente”, expresó, y planteó como obligación del Estado “respaldar como corresponde a las fuerzas de seguridad, trabajar para que el espacio público sea de los vecinos y que el que comete un delito pague las consecuencias”.
Finalmente, el intendente puso el acento en la necesidad de coordinar acciones entre los distintos niveles del Estado. En ese sentido, señaló que uno de los puntos centrales será “generar coordinación” con las fuerzas provinciales y federales y con los diferentes actores que intervienen en materia de seguridad.











