Cazador de
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Jueves - 22 de Octubre de 2026 07:22
“La crisis europea es el resultado de la sumisión estratégica ante Washington y no de la inmigración”, afirmó Pablo Aceto

En diálogo con Cazador de Noticias, Pablo Aceto, dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata-Batán e integrante de la Unidad Socialista, analizó el complejo escenario geopolítico y social que atraviesa el Viejo Continente. En sus declaraciones, el referente político aseguró que el deterioro del bienestar en Europa responde a la subordinación de sus clases dirigentes a los intereses de Estados Unidos y no a factores religiosos o migratorios.

Aceto señaló que Europa se encuentra “hundida en la mentira” y atraviesa un momento marcado por tensiones económicas, debates sobre la identidad nacional y reconfiguraciones geopolíticas.

En este contexto, advirtió sobre el resurgimiento de un fenómeno tan antiguo como peligroso: la búsqueda de un chivo expiatorio.

“Hoy, diversos sectores políticos y mediáticos pretenden endilgarle a la comunidad musulmana la responsabilidad de la crisis multifacética que vive el continente. Esta narrativa no solo es injusta, sino que constituye un diagnóstico profundamente erróneo y reduccionista”, afirmó el dirigente.

Para Aceto, culpar a la inmigración o a una confesión religiosa de los males estructurales europeos es una “cortina de humo” destinada a desviar la atención pública y capitalizar el descontento social.

Desmantelamiento de la clase media y políticas de austeridad

Al profundizar sobre los orígenes del declive europeo, Aceto vinculó la situación actual con transformaciones geopolíticas de fondo tras el fin de la Guerra Fría.

“Lo que se ve en Europa es la caída de la clase media formada como barrera ante la expansión soviética. Al no existir la expansión soviética, los gobernantes y los grandes centros financieros vieron innecesario sostener a esa clase media”, explicó.

Asimismo, remarcó que problemáticas como el estancamiento económico, la precarización laboral, el envejecimiento demográfico y la falta de vivienda accesible no se originaron “ni en las mezquitas ni en los barrios de inmigrantes”, sino en el diseño de políticas internas y de austeridad que han debilitado progresivamente el Estado de bienestar.

Subordinación diplomática y pérdida de soberanía

Por último, Aceto responsabilizó de manera directa a las élites políticas y financieras de la Unión Europea por alinear la agenda estratégica del bloque con los intereses geopolíticos de Washington durante la última década.

Según el dirigente socialista, este seguidismo diplomático se tradujo en decisiones con un fuerte impacto económico interno, tales como sanciones económicas autolesivas, el encarecimiento sustancial de los recursos energéticos y la participación en conflictos ajenos a las necesidades prioritarias del continente.

“Esta subordinación a Estados Unidos ha terminado por debilitar la competitividad y la soberanía del bloque comunitario. La evidencia macroeconómica demuestra que los problemas estructurales de la eurozona no se originan en los barrios de inmigrantes, sino en el seguidismo diplomático y en políticas de austeridad que han precarizado el Estado de bienestar”, concluyó Aceto.