El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata dará comienzo este jueves 5 de noviembre a su 41ª edición, con una programación de 150 películas y el objetivo de volver a convocar al público. Sus directores artísticos, Gabriel Lerman y Jorge Stamadianos, anticiparon que esta entrega será la mejor de las tres que estuvieron a su cargo.
La muestra se desarrollará hasta el 15 de noviembre y tendrá como película inaugural a Caballo salvaje nueve (Wild Horse Nine), del director Martin McDonagh. El filme cuenta con las actuaciones de John Malkovich, Sam Rockwell y Steve Buscemi, y presenta una historia ambientada en Chile poco antes del golpe de Estado de 1973.
La trama sigue a dos agentes de la CIA que reciben una misión en Isla de Pascua, donde se verán involucrados en una trama de secretos, conspiraciones y encuentros inesperados. La película combina el contexto político latinoamericano con el humor negro que caracteriza al realizador.
Esta nueva edición también profundizará el perfil que sus actuales directores vienen impulsando desde su llegada: una selección más enfocada en historias capaces de atraer a distintos públicos, con menor presencia de propuestas experimentales. Una decisión que forma parte del debate sobre la identidad y el rumbo del tradicional encuentro cinematográfico.
Uno de los objetivos centrales será recuperar la cantidad de espectadores. Para favorecer la asistencia, la organización estableció la entrada general en 5.000 pesos, por debajo de los 7.000 pesos que costaba en 2025. También puso a disposición un paquete de diez funciones por 25.000 pesos.
De acuerdo con los datos difundidos por la dirección artística, al 1 de noviembre ya se habían comercializado 15.000 entradas anticipadas y 32 funciones tenían sus localidades agotadas. Entre los títulos con mayor demanda aparecen la película de apertura, La bola negra, Fjord, Rose y El Diego que nadie vio.
Dentro de la programación, el cine latinoamericano tendrá un lugar relevante, especialmente a través de documentales que abordan cuestiones vinculadas con la memoria, los derechos humanos, la identidad y los conflictos sociales y políticos de la región.
En la Competencia Latinoamericana sobresale Sandra, The Primate Citizen_, de Sinae Ha, una producción argentino-coreana que recupera la historia de la orangutana Sandra, que permaneció durante dos décadas en el zoológico porteño y fue reconocida judicialmente como sujeto de derechos.
Por su parte, la Competencia Internacional incluirá Un precio que tenemos que pagar, de Ricardo Preve, que reconstruye la desaparición del periodista y fotógrafo argentino Ignacio Ezcurra en Vietnam, en 1968, mientras realizaba la cobertura de la guerra.
La Competencia Argentina tendrá entre sus propuestas a Detrás de la pasión, de Michael Shusterman y Mason Bowles, un documental que pone el foco en las condiciones laborales de los trabajadores nepalíes que participaron de la construcción de las instalaciones para el Mundial de Qatar 2022.
También formará parte de la selección El Diego que nadie vio, de Román Cárdenas, que recupera episodios poco conocidos de la vida de Diego Maradona mediante fotografías y testimonios del fotógrafo Jorge Luengo.
A nivel local, uno de los momentos destacados será la proyección especial de Huellas. A 50 años del golpe en Mar del Plata, dirigida por Lucho Gargiulo. La producción propone un recorrido por la memoria del terrorismo de Estado en la ciudad, en el marco de los 50 años del golpe militar de 1976.
Con propuestas de distintas procedencias y temáticas, el Festival buscará consolidarse nuevamente como uno de los principales acontecimientos cinematográficos de América Latina. La convocatoria, la diversidad de su programación y el espacio otorgado al cine nacional serán algunos de los aspectos centrales de una edición que pretende renovar el vínculo con los espectadores.











