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Lunes - 16 de Noviembre de 2009 12:13
“El límite de la tolerancia ya se venció”

Símbolo de la rebeldía en Santa Cruz, el obispo de Río Gallegos critica el estilo de confrontar y dividir del Gobierno, aunque admite que la oposición “es muy tibia” y que como sociedad “estamos anestesiados”.

No es el responsable de que los Kirchner hayan perdido las últimas elecciones en Santa Cruz, su propia tierra, pero sí de haberse transformado en una suerte de guía espiritual de la rebeldía que se instaló en la provincia del matrimonio presidencial. Se llama Juan Carlos Romanín, es el obispo de Río Gallegos y está tan preocupado por el clima de violencia que vive la Argentina que advierte, con bastante dramatismo: “El límite de la tolerancia ya se venció”.

Romanín, que acaba de participar de la 98ª asamblea plenaria del Episcopado, se recibió de enemigo público del kirchnerismo cuando encabezó, hace dos años, una masiva movilización por las calles de la capital santacruceña para exigir que se castigara al ex ministro provincial Daniel Varizat, que había atropellado con su camioneta a 17 manifestantes.

La sede del obispado está apenas a 150 metros - en la misma manzana - de la calle en la que aquel “pingüino”, hombre de confianza de Kirchner, puso primera en su moderna 4x4 y embistió contra quien se pusiera por delante.

Hoy, cuando Varizat sigue libre y con su carnet de conductor intacto, pese a que un tribunal santacruceño lo encontró responsable penal de 23 delitos, Romanín no se olvida de él ni tampoco de los Kirchner: “El estilo del Gobierno es el de confrontar -afirma- . Cuando hablamos lo mismo, somos todos amigos. Pero cuando los índices de pobreza para nosotros son del 40 por ciento y para ellos, del 20, ahí somos enemigos”.

De todas formas, el obispo de Río Gallegos está convencido de que la oposición política en nuestro país se muestra “muy tibia”, aunque admite que “algo nuevo están haciendo”. Y destaca: “Son minoría, y justamente lo que aquí se están tapando son las minorías”.

Romanín afirma que todavía lo espían y que se sigue sintiendo hostigado por una parte del periodismo provincial, especialmente por los medios de Rudy Ulloa, ex cadete de Kirchner que hoy se transformó en multimillonario. Pero aclara que no se considera opositor ni está en campaña: “No me enrolo con nadie”.

También destaca que no le preocupa que Néstor Kirchner sea elegido presidente en 2011, pero pide transparencia en los comicios, que “estén las boletas necesarias y que no haya listas sábana que confundan.”

Nació en Sarandí, partido de Avellaneda, el 4 de noviembre de 1954. Es hijo de un mecánico y de un ama de casa que tuvieron ocho hijos. Desde muy chico se acercó a los salesianos de Don Bosco. Se convirtió en sacerdote en su Sarandí natal, trabajó primero en Bernal y luego, como vicario y párroco, en Ensenada.

Luego, Mar del Plata y, seis años después, la designación en la diócesis más extensa de la Argentina (y con menor densidad de población) que tiene su sede en Río Gallegos, pero que comprende los territorios de Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida y las Malvinas.

Fuente: La Nación