Cazador de
Noticias
Jueves - 29 de Abril de 2010 15:20
Los rusos aportarán a la repotenciación de la Central 9 de Julio

José Rigane, titular del Sindicato Luz y Fuerza Mar del Plata, sostuvo que la iniciativa estaría encuadrada dentro de los acuerdos que firmó la presidenta argentina, Cristina Fernández, con su par de Rusia, Dmitri Medvédev, durante su reciente visita al país.

En diálogo con Cazador de Noticias, el gremialista confirmó que “los rusos aportarían el equipo termogenerador y una financiación para la ejecución de la obra”. Asimismo, contó que esta tarea estaría a cargo de Electroingeniería, una empresa “cercana al Gobierno desde hace un tiempo a esta parte”.

Consultado por los plazos estimativos, Rigane dijo: “dentro de tres meses aproximadamente, se tendrían que firmar los acuerdos específicos, con el objetivo de comenzar concretamente en septiembre u octubre”.

“No debemos olvidar – continuó – que la obra demorará unos dos o tres años, ya que contempla dos etapas: una primera parte en la que se colocará un turbogenerador de 120 megavatios, y una segunda, en la cual se realizará el cierre del ciclo combinado, lo que traerá como consecuencia que el equipamiento llegue a una potencia instalada de alrededor de 190 megavatios”.

A continuación, Rigane sostuvo: “con la concreción de este proyecto, no deberíamos tener ningún inconveniente más en la región por unos ocho o diez años, en lo que respecta al crecimiento de la demanda energética”.

Sin embargo, advirtió después: “aún resta desarrollar el interconectado de 132 kilovatios entre Villa Gesell y Mar del Plata, para cerrar ese anillo”.

“La segunda cuestión interesante – informó - es que ya no estaríamos más en isla como estamos hoy”.

Y comentó al respecto: “actualmente, cuando tenemos problemas en el sistema interconectado, amplios sectores de Mar del Plata y la región se quedan a oscuras”. “Eso no sucedería más”, insistió.

En otro sentido, en tanto, subrayó: “si los gobiernos lo entendieran, podríamos promover el desarrollo de determinados sectores industriales y obtener paralelamente un mejor costo en la producción, lo que se traduciría en mayor estabilidad para la empresa en cuanto a inversiones y obtención de ganancias”.

“Desde 1999 venimos pidiendo que nos escuchen” – repasó. Y completó: “en principio se opusieron; luego se dieron cuenta de que era una iniciativa que no podían eludir y finalmente se hicieron los anuncios”.

“El problema – concluyó – es que tuvimos que seguir penando por licitaciones que fracasaron o por demoras, como la que tenemos en la actualidad”.