María Eva Fernández, militante de la agrupación John William Cooke, brindó una conferencia de prensa en el recinto de sesiones del Concejo Deliberante para denunciar que fue seguida en varias ocasiones por tres vehículos diferentes desde los cuales la intimidaron.
En diálogo con los periodistas, concejales y miembros de distintas agrupaciones sociales y políticas, la hija del ex legislador local, Juan Domingo Fernández, comentó: “recibo amenazas desde hace unos 15 o 20 días”.
“La primera vez ocurrió un viernes, alrededor de las 19, en el café ubicado en la esquina de Hipólito Irigoyen y San Martín. Había un Citroen C3 color negro, con vidrios polarizados y la patente envuelta con una bolsa de consorcio. De repente un hombre se asomó por unas de las ventanillas y, a cara descubierta, me dijo textualmente que cierre el orto porque me iban a hacer cagar”, contó María Eva.
A colación, en tanto, agregó: “también me siguieron en moto y en un Clío negro, del cual alcanzamos a tomar el número de chapa y, por ende, está en investigación”.
“Lo que más me preocupa – dijo después – es que van hasta la escuela, hasta mi casa o hasta la casa de mi novio, lo cual me da la pauta que saben dónde vivo y por dónde me muevo”.
Posteriormente, consultada por los posibles motivos de la persecución, la joven respondió: “creo que hay tres orientaciones posibles. Por un lado, hice informes para acompañar a la gente de Memoria Portuaria, que ha realizado denuncias contra el dirigente gremial Roberto Villaola”.
“Pero además – continuó Fernández – he publicado algunas notas contra un represor por una causa en la que mi tío, Edgardo Gabbín, declarará el próximo 5 de octubre”.
Asimismo, dirigió su mira a una placa colocada al pie del monumento al General San Martín en 1974, que lleva la siguiente inscripción: “La Confederación General del Trabajo Regional Mar del Plata a los integrantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad Argentinas caídos por la Patria contra la subversión anti nacional y anti popular”.
Al respecto, Maria Eva argumentó: “nuestra intención era pedirle al Intendente que se ocupara de retirarla por una cuestión de respeto a los muertos y desaparecidos durante la dictadura”. Y añadió: “lo que más me llamó la atención es que cuando me dirigí al lugar al día siguiente de recibir la última amenaza me encontré con que había desaparecido misteriosamente”. “La sacaron en forma clandestina”, reiteró.
Por último, la mujer afirmó: “ante estas circunstancias, tengo custodia personal hace una semana e hice las presentaciones pertinentes ante la Fiscalía nº 1 de Mar del Plata, que se puso a disposición inmediatamente”.
“Espero que este tema se resuelva cuanto antes, ya que, por más que tenga miedo, con las amenazas no me van a silenciar”, completó.











