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Miércoles - 13 de Octubre de 2010 10:42
Investigan el potencial comercial de los desechos de langostino

Investigadores del Laboratorio de Microbiología del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) de Mar del Plata trabajan en el desarrollo y puesta a punto de una metodología para aprovechar los desperdicios pesqueros.

El equipo, dirigido por César Melton Libenson, a cargo del Subprograma de Microbiología del INTI, realiza investigaciones vinculadas con la producción del biomaterial quitosano a partir de los exoesqueletos de camarones y langostinos, que hasta ahora eran desechados.

El quitosano es un polisacárido que se obtiene a partir de quitina, que en la naturaleza forma parte del exoesqueleto de invertebrados, especialmente en el caparazón de crustáceos (camarones, langostas, cangrejos y krill) y en algunos hongos.

Tiene un gran potencial de uso, con posibles aplicaciones en varios campos:

- Agricultura: recubrimiento de semillas para su conservación, sistemas liberadores de fertilizantes
- Medicina: producción de gasas, vendajes, hilos de sutura; en farmacología (aditivo bactericida, agente hidratante)
- Industria de alimentos: preservante, antioxidante, emulsionante, estabilizante de color
- Biotecnología: soporte para la inmovilización de enzimas, biosensores, reemplazo de productos plásticos
- Tratamiento de aguas: coagulante para aguas residuales, captura de metales pesados y pesticidas
- Fabricación de papel y productos textiles

Además, es biocompatible, biodegradable, no tóxico, filmogénico y tiene propiedad emulsionante, absorbente, adsorbente, antimicrobiana, antiviral y antifúngica.

Hasta ahora, los exoesqueletos de camarones y langostinos sólo se utilizan para producir harina de pescado.

Los científicos utilizaron las cáscaras o peladuras, que constituyen un residuo de reproceso de langostinos enteros congelados.

“Para desarrollar el proceso químico de aislamiento, se implementaron distintas etapas, como lavado de cáscaras, secado y molienda, despigmentación decantado y secado, desproteinización, descalcificación, descarbonatación, filtración al vacío y lavado, desacetilación, filtración al vacío, lavado y secado”, informó el INTI.

En una próxima etapa se trabajará en la optimización de las condiciones de proceso y se establecerá una técnica sencilla para conocer la pureza del producto obtenido.

En paralelo, expertos del Área de Ingeniería Ambiental del INTI iniciarán un programa de trabajo para ensayar acción coagulante y floculante del quitosano en efluentes líquidos.


Fuente: FIS – Analia Murias