El Gobierno nacional planificó la extensión del Plan Nacer desde julio desde este año. Así, nenes, nenas y adolescentes de hasta 19 años, y mujeres, de 20 a 64 años, que no tengan obra social ni prepaga, contarán con un seguro social gratuito. Con esta decisión, la cobertura contemplará a un total de 9,2 millones de beneficiarios.
En la actualidad, el Plan Nacer es un seguro público para mujeres embarazadas y en puerperio y para los chicos de hasta 6 años, que según el cálculo de la cartera sanitaria representan una población de dos millones de personas, de las cuales 1,5 millones están activas en el plan.
Desde sus inicios, fueron atendidos por el programa 3,3 millones de embarazadas y niños menores de seis años, y la mayor afluencia de beneficiarios empezó en 2009, con la implementación de la Asignación Universal por Hijo, que determinó un crecimiento en el ritmo de afiliación de más del 70 por ciento en 2010 respecto del año anterior.
El programa funciona desde diciembre de 2004 en el marco del Plan Federal de Salud como una herramienta para atacar la mortalidad materno-infantil y eliminar las brechas entre jurisdicciones. Por esa razón, inicialmente concentró sus esfuerzos en las provincias del nordeste y noroeste, pero desde 2007 funciona en todo el país.
Quienes ingresan al plan quedan inscriptos en un sistema que los identifica cada vez que asisten a cualquiera de los 7200 establecimientos de salud del país y de ese modo tienen garantizado un seguimiento de su historia clínica.
La provisión gratuita incluye un conjunto de prestaciones esenciales: controles de salud, ecografías, vacunas, consejerías, estudios de laboratorio, consultas oftalmológicas y odontológicas, entre otras. Hace un tiempo también se incorporaron enfermedades más complejas, como las patologías congénitas, las infecciones respiratorias y las diarreas agudas.
Por cada prestación, los centros de atención reciben del Estado una paga estipulada desde antes en una nomenclatura de servicios. Como un porcentaje de ese dinero depende de que el establecimiento demuestre una mejora en su atención (captación de más mujeres embarazadas, mayor cantidad de controles, más esquemas de vacunación), los centros suelen reinvertir ese dinero en insumos, equipamiento, capacitación o mejoras edilicias.
En ese marco, desde enero de 2005 a enero de 2011, el Estado transfirió en total 550 millones de pesos, además de otros 150 millones que entregó en equipamiento.











