La ambiciosa obra comenzó el lunes, en la sede Garay y Santiago del Estero. Con las tareas de refacción, la entidad busca un salto de calidad para los socios y para su representación en la Liga Nacional.
El escenario es el espacio “milrayitas” por excelencia. Por esa cancha circularon todas y cada una de las glorias y personalidades que defendieron los colores de Peñarol. Además, es el lugar donde las categorías menores del club hicieron de local, históricamente.
Con el comienzo de la semana, cerraron sus puertas e iniciaron la recuperación, que según anunciaron será completa y muy ambiciosa. Si bien aún no se puede hablar de plazos, trascendió que la obra demandará un importante desembolso de dinero para la institución.
De todas maneras, desde la comisión directiva, auguran que el primer tramo de la obra, que incluye la refacción del piso y del techo, estará terminado para agosto, mientras que la segunda etapa, destinada a las tribunas y oficinas, quedará concluida a fin de año.
Los trabajos incluyen un cambio de orientación de la cancha, para lo cual se derribará la pared que está ubicada al lado de la mesa de control y los vestuarios, además de desarmar la tribuna histórica y ganar metros sobre los locales que se alquilan sobre Santiago del Estero. Asimismo, se levantará y ampliará el techo y se instalarán jirafas.











