En el marco de la crisis que atraviesa el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) a nivel nacional, el Hospital Privado de la Comunidad (HPC) anunció la suspensión de prestaciones a los afiliados “debido a las deudas impagas” por parte de la obra social.
En ese sentido, las autoridades del HPC precisaron a través de un comunicado que suspende todos los servicios programados para el personal militar afiliado a IOSFA, “a excepción de oncología, pediatría, obstetricia y emergencias con riesgo de vida”.
Desde la Fundación Médica de Mar del Plata, entidad titular del HPC, manifestaron que a partir del 30 de enero se suspendieron “la totalidad de las internaciones programadas, clínicas y quirúrgicas, las prestaciones ambulatorias y la atención de servicio de guardia para casos que no categoricen como código rojo”-
“La Fundación Médica de Mar del Plata se pone a disposición, a través de los canales habituales de comunicación, para mantener las instancias de diálogo necesarias tendientes a regularizar la gravedad de la deuda y reestablecer la totalidad de los servicios en cuanto las condiciones lo permitan”, puntualizaron desde el instituto médico.
La deuda que actualmente tiene IOSFA, por todo concepto, con el Hospital Privado de la Comunidad en Mar del Plata ascendería hasta los $800 millones, mientras que a nivel nacional se estima en casi $200.000 millones, una cifra que para la recaudación del ámbito del Ministerio de Defensa nacional resulta impagable.
En tanto, desde ATE Mar del Plata remarcaron que la situación “afecta gravemente a más de 19.000 afiliados de General Pueyrredon, del sector militar y también a un significativo número de trabajadores y trabajadoras civiles, quienes hoy ven seriamente comprometido su derecho a la salud”.
Asimismo, desde la entidad gremial elevaron una serie de reclamos, entre los que figuran la restitución inmediata de las prestaciones médicas en el HPC y farmacias convenidas, la regularización de los pagos a todos los prestadores de salud y paritarias dignas que permitan asegurar el financiamiento del sistema de salud.
“Hay gente en actividad y retirados de las tres fuerzas y se quedaron sin obra social y sin alternativas. Tenés que poner de tu bolsillo $100.000 que es lo que te sale un análisis de sangre. Con los sueldos nuestros y sobre todo los que están con algún tema complejo es imposible hacer frente a esos valores”, remarcó un afiliado marplatense afectado.












