Las Sargentos estuvieron acompañadas por familiares y amigos. La superioridad de la fuerza dispuso veinte efectivos -incluso del GAD- para controlarlas y que no interrumpan el flujo vehicular de ingreso a la ciudad.
Janice Allendes expresó, “fuimos a pedir a la Departamental cuando estaba el comisario Negretti por la incorporación de nuevos móviles en condiciones y nos hicieron un sumario por insubordinación. Eso no existió porque habíamos llegado a un acuerdo previamente para hacer ese pedido”.
Y añadió luego,“estuvimos siete días en la Catedral, pidiendo de forma pacífica que nos apoyen, porque desde abril que no cobramos el sueldo y las dos somos madres solteras, e incluso yo soy herida en servicio”.
Por su parte Virginia Sosa puntualizó, “Esto que estamos pasando es una humillación y nadie nos da respuestas. Hasta ahora todo fueron negativas y es por ello que le pedimos al gobernador Daniel Scioli que necesitamos volver a trabajar y a darle nuestro servicio a la comunidad, porque además, amamos ser policías”.
“En la misma situación se vieron afectados 10 imputados en total, pero al resto de compañeros los suspendieron unos días y volvieron a trabajar, mientras que a nosotros nos dejaron de lado. Podría ser porque somos madres solteras o bien para dejar un claro mensaje al resto de compañeros para que no inicien nuevos reclamos”, dijo al concluir la Sargento.












