Un nuevo hallazgo en el predio del Faro ha arrojado más luz sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura cívico-militar en Argentina. Durante una inspección realizada por la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional, se encontró un depósito que contenía sillas de playa, las cuales habrían sido utilizadas como herramientas de tortura en el centro clandestino de detención que funcionaba bajo la órbita de la Armada.
El operativo, ordenado por el juez Santiago Inchausti, fue impulsado por una presentación judicial realizada por los familiares de víctimas del terrorismo de Estado. Este hallazgo se enmarca dentro de la investigación que se sigue en el expediente 33005664/2010, en el cual se investigan las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en los centros clandestinos dependientes de la Armada, en particular en la Base Naval y en la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina en El Faro.
El objetivo de la inspección fue evaluar las condiciones del terreno para determinar si allí se podrían haber enterrado cuerpos de manera clandestina, un hecho que no se descarta, dado el testimonio de varios sobrevivientes del centro de detención. Según los relatos de quienes estuvieron detenidos en El Faro, las víctimas eran obligadas a permanecer sentadas durante días enteros en sillas de playa, mientras se les sometía a un alto volumen de música, como parte de las prácticas de tortura psicológica y física.
Además, el lugar donde se hallaron las sillas es parte de un área en disputa debido a la aprobación de un proyecto para la construcción de un emprendimiento gastronómico, lo que añade un conflicto adicional sobre el uso de este espacio. Los familiares de las víctimas no descartan que este lugar haya sido utilizado como un calabozo para los detenidos desaparecidos.
Este descubrimiento se suma a la larga lista de investigaciones sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por el terrorismo de Estado en Argentina. A medida que avanzan las inspecciones y los testimonios siguen saliendo a la luz, se busca reconstruir la verdad y brindar justicia a las víctimas de la represión ilegal.
El trabajo de la Gendarmería Nacional y el seguimiento judicial continúan, con la esperanza de que más pruebas y testimonios puedan contribuir a esclarecer los oscuros episodios de la historia reciente del país.










