En un diálogo con Cazador de Noticias, Pablo Aceto, dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata – Batán en Unidad Socialista, criticó duramente el proceso de concesión del transporte público de pasajeros que actualmente se debate en el Consejo Deliberante. Según Aceto, esta medida pretende continuar con un modelo que ya ha fracasado en el pasado, al tiempo que dejó en evidencia que la gestión actual no ha aprendido de los errores cometidos.
Aceto dejó claro que, a su juicio, el transporte público de Mar del Plata no debe ser concesionado a un privado, ya que, según su análisis, se trata de un servicio fundamental que pertenece a la municipalidad, no a una empresa privada. “El transporte público de pasajeros es de la municipalidad, no es de un privado. Y este modelo ya ha fracasado”, señaló el dirigente socialista, quien recordó que en gestiones anteriores, al menos se había contemplado la participación de la ciudadanía a través de un foro para discutir este tipo de medidas. Sin embargo, actualmente, esa participación parece estar ausente.
El problema del transporte público, según Aceto, no se limita solo al precio del boleto, sino a la accesibilidad y la cobertura territorial. “No solo se debe discutir el precio del boleto, sino también si la gente puede acceder realmente al transporte. Si no hay colectivos accesibles, no importa si el boleto es barato o caro, no se tiene el servicio”, explicó.
Aceto comparó la situación con el modelo de transporte implementado en la ciudad de Curitiba, en Brasil, que ha sido considerado un ejemplo de integración urbana y movilidad sostenible. “Curitiba no solo integró el transporte, sino que también abordó cuestiones medioambientales y de urbanismo, creando un sistema de transporte público que integra todo su territorio”, dijo, y destacó que Mar del Plata podría haber seguido ese camino si se hubiese puesto en marcha la ordenanza 6979 de 1987, que fue aprobada por unanimidad y que contemplaba un sistema de sociedad estatal para manejar el transporte público.
El dirigente socialista también cuestionó abiertamente la decisión de reprivatizar el servicio de transporte público en un contexto de crisis económica profunda. Según Aceto, este modelo de gestión solo profundizará los problemas existentes, especialmente porque el sistema se ha sostenido durante años a base de subsidios. “Los subsidios ya no están, y el sistema ha colapsado. Hoy la ciudadanía marplatense se moviliza con lo que puede, incluso con vehículos en condiciones precarias, lo que genera un caos en la ciudad”, advirtió.
El dirigente recordó casos de corrupción y fraude relacionados con la gestión del transporte público en Mar del Plata, como la estafa al fisco con los “choferes fantasmas” y el escándalo que involucró a la empresa El Rápido y su venta a empresarios locales. “Se estafó al Estado, y esto debe quedar claro. Aceptaron la culpa, pero no hubo justicia”, afirmó Aceto.
Para Aceto, uno de los aspectos más preocupantes de la discusión sobre el transporte público es la falta de un verdadero debate en profundidad en el Consejo Deliberante. “La oposición no está discutiendo el modelo de gestión, sino que se enfoca en cuestiones periféricas. El problema no es si el colectivo va a andar cada 5 minutos o si va a cambiar el recorrido, el problema es el modelo de gestión que sigue favoreciendo a los monopolios privados”, afirmó, agregando que tanto el oficialismo como la oposición parecen coincidir en entregar el servicio a un privado en lugar de cambiar el sistema de fondo.
Aceto criticó la falta de apertura para una discusión abierta con la ciudadanía, insistiendo en que se necesita una gestión estatal para el transporte público que priorice las necesidades de la ciudad y no las rentabilidades privadas.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a estar alerta ante lo que considera una nueva jugada política que busca privatizar nuevamente un servicio esencial. “Lo que se está buscando es repetir lo que ya ha fracasado. Este es un gran fraude para el electorado, porque muchos votaron por cambios, pero a la hora de la verdad, tanto el oficialismo como la oposición van en tándem para entregar el transporte público otra vez a un monopolio privado”, concluyó.










