El Hospital Interzonal General de Agudos Hospital Interzonal General de Agudos Dr. Oscar Alende difundió un informe que vuelve a poner el foco sobre uno de los peligros más frecuentes del invierno: la intoxicación por monóxido de carbono.
Desde la Unidad de Epidemiología del HIGA advirtieron que durante el último año se registraron 61 casos de intoxicación, una cifra que refuerza la necesidad de tomar medidas preventivas dentro de los hogares.
Según el relevamiento realizado por el hospital, 32 de las personas afectadas fueron mujeres y 29 hombres. El grupo etario más comprometido fue el de adultos de entre 25 y 34 años, que representó el 26,2% de los casos. También hubo una importante incidencia entre personas de 45 a 64 años y adolescentes de 15 a 19 años.
El informe además mostró que los episodios se concentraron principalmente durante los meses más fríos del año. Junio fue el período con mayor cantidad de casos, con 14 intoxicaciones, seguido por julio con 12.
En cuanto a la gravedad de los cuadros, 21 pacientes debieron ser internados y se registró un fallecimiento.
Las autoridades sanitarias señalaron que el 92% de las exposiciones ocurrió dentro del ámbito doméstico. Entre las principales causas detectadas aparecieron los incendios y el uso de parrillas o braseros de carbón y leña en espacios cerrados o mal ventilados.
Un enemigo invisible
El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que se produce por la combustión incompleta de artefactos a gas, leña o carbón, como estufas, hornos, termotanques y braseros.
Su principal peligrosidad radica en que no tiene olor, color ni provoca irritación, por lo que resulta imposible detectarlo sin una adecuada ventilación o controles técnicos. Una vez inhalado, desplaza al oxígeno en la sangre y puede afectar gravemente órganos vitales como el cerebro y el corazón.
Desde el Hospital Regional remarcaron que existen señales que pueden advertir sobre un mal funcionamiento de los artefactos, como llamas amarillas o anaranjadas —cuando deberían ser azules— y la aparición de manchas de hollín en paredes o conductos.
Recomendaciones para prevenir intoxicaciones
Ante este escenario, los especialistas insistieron en la importancia de adoptar medidas de prevención:
Mantener siempre una ventilación permanente en los ambientes.
Realizar controles periódicos de los artefactos con un gasista matriculado.
No utilizar hornallas ni el horno para calefaccionar.
Limpiar quemadores, chimeneas y tirajes para evitar obstrucciones.
También recordaron que síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas, visión borrosa o cansancio extremo pueden ser señales de intoxicación.
En esos casos, se recomienda abrir puertas y ventanas de inmediato, apagar los artefactos, trasladar a la persona afectada a un lugar ventilado y acudir rápidamente al centro de salud más cercano.
Para emergencias, están disponibles las líneas 107 y 103 de Defensa Civil.










