El dirigente del Partido Socialista Auténtico en Unidad Socialista, Pablo Aceto, lanzó duras críticas contra el actual modelo energético y económico del país. En diálogo con Cazador de Noticias, el referente analizó la situación del sector hidrocarburífero y comparó los niveles actuales con la historia de la petrolera estatal.
“La producción de petróleo en Argentina está en 891.704 barriles diarios, prácticamente lo mismo que producía YPF en 1989. A pesar de que éramos menos habitantes y que en el año 89 esa producción se utilizaba en la Argentina, hoy la mitad se exporta", puntualizó.
"Hay que ser claros: la política exportadora de energía no se está dando por un aumento sustancial en la producción o un remanente de lo que no se consume", diferenció Aceto respecto a la realidad de Brasil, país que "produce 5 millones y medio de barriles diarios y sí tiene un argumento de sobre stock".
El dirigente socialista vinculó de forma directa la crisis económica y el aumento en los servicios públicos con los intereses de las corporaciones energéticas. Según su análisis, el estancamiento de la actividad local es un engranaje fundamental para el negocio.
"La recesión no es solamente porque el gobierno tiene nada más que una política financiera dedicada al carry trade; también es parte de este modelo que la Argentina se paralice, no consuma energía para tener stock exportable", explicó. Y agregó: "Todo el sistema petrolero privatizado, que teóricamente es más eficiente y en el que supuestamente no hay corrupción, produce lo mismo que producía YPF en el año 89. El modelo depende de la recesión, de fábricas que se cierran y de un aumento en las tarifas para evitar el consumo. Si hay gente que se queda sin luz y gas, mejor".
Asimismo, cuestionó la distribución de la riqueza que genera el sector: “A diferencia de Brasil, lo que queda de ganancia hacia el Estado es exigua. Las utilidades hacia las provincias bajaron y la Nación bajó los impuestos por exportación entre el 0 y el 8%, mientras se le quiere aumentar los impuestos a los monotributistas y a los asalariados que no llegan ni al millón de pesos por mes”.
Para Aceto, el problema de fondo no se limita a la actual administración de Javier Milei, sino que se remonta a la estructura consolidada en la década de 1990. En ese sentido, ejemplificó su postura con la reciente venta de la red de estaciones Shell al ex ministro del Interior menemista, José Luis Manzano, en sociedad con el grupo suizo Mercuria.
"El mismo Manzano que decía que la privatización de YPF iba a beneficiar a los jubilados, ahora se convirtió en un magnate de la energía en la Argentina. Fácilmente armó el negocio y se fue para ese lado", disparó.
A su vez, el dirigente repartió responsabilidades en todo el arco político parlamentario: “El tema no es solamente Milei, sino también los diputados mileístas, los del PRO y senadores del PRO que votaron estas leyes, los radicales que votaron estas leyes y, cuando todo eso no alcanzó, aparecieron los peronistas necesarios para que las leyes salieran”.
Finalmente, el referente del PSA advirtió sobre el carácter cíclico de este sistema y las graves consecuencias humanas que arrastra consigo en cada proceso de crisis.
Según describió, el régimen se presenta bajo una versión "conservadora y dura como la de Milei", una "versión empática del menemismo" y una "versión progre". Esta última, al no modificar el fondo, "no consigue financiamiento y termina colapsando en un término de entre 10 o 15 años".
“Cada vez que esta rueda gira se lleva puesta a un montón de gente, y los que se caen del plato no vuelven nunca más. Los jubilados que murieron porque se les cortó la asistencia de medicamentos oncológicos, no vuelven más”, sentenció.
"Es un modelo claro de cómo se destruye la economía de un país para favorecer el negocio de algunos que ni siquiera son nacionales. Porque salvo YPF y alguna firma más, todas estas empresas tienen casa matriz en el extranjero", concluyó Aceto de forma tajante.












