El debate en torno a la regulación de las aplicaciones de transporte en la ciudad sumó un nuevo capítulo de tensión. En declaraciones al programa “Propuesta Joven” (FM 90.5), Pablo Sánchez, presidente de la Sociedad de Conductores de Taxis y titular de ServiTaxi, habló tras los incidentes ocurridos en el Concejo Deliberante y apuntó contra lo que considera un "tratamiento exprés" para aprobar la ordenanza esta misma semana.
"Los hechos de violencia que se han generado no nos han dejado nada positivo. Más allá del bochorno, nos vimos impedidos de expresar nuestros argumentos", lamentó Sánchez, diferenciando al sector que representa de quienes recurrieron a las agresiones físicas: "Vimos cómo gente que no está acostumbrada al debate respondió con la fuerza y golpes de puño".
El dirigente aclaró que los taxistas no se oponen taxativamente a la llegada de la tecnología, sino a la falta de controles. "Hemos presentado nuestras propuestas para regular las plataformas de apps, no es que estamos negando la existencia y la posibilidad de regularlas, sino que queremos reglas claras y somos los que conocemos el mercado", enfatizó.
El fantasma del tratamiento "exprés"
La principal preocupación del sector radica en los tiempos legislativos. Según denunció Sánchez, tras siete años de demoras, el oficialismo busca acelerar el proyecto en cuestión de horas. El cronograma prevé una reunión conjunta de las comisiones de Movilidad Urbana y de Legislación para este martes, con la firme intención de llevar el dictamen al recinto el próximo jueves.
"Parece que todo estaba preparado para que termine así y no podamos debatir", denunció el referente de los taxistas. Ante este escenario, anticipó que se presentarán en el Concejo Deliberante: "Si bien no nos han comunicado por los canales oficiales, vamos a insistir para tomar la palabra y explicar las razones por las que creemos que hay que poner requisitos claros".
La metáfora de la pizza y el cupo de vehículos
Para graficar el impacto económico que tendría la llegada masiva e ilimitada de vehículos de aplicaciones (como Uber o Cabify), Sánchez apeló a una contundente analogía gastronómica: "Esto es una pizza con determinada cantidad de viajes, que podemos comer dos, tres o cuatro personas. Si a la mesa se sientan 18 personas para una sola pizza, nos morimos todos de hambre. Y de acá a que se den cuenta, va a seguir entrando gente a comer y los que vivimos de esto todo el tiempo no vamos a poder sobrellevar la actividad".
En ese sentido, el titular de la Sociedad de Conductores exigió que, al menos por un período de prueba, se determine un cupo máximo de unidades a habilitar y que se les exijan los mismos requisitos que a los taxis y remises: seguros específicos para el transporte de pasajeros, antigüedad vehicular idéntica a la del servicio tradicional, identificación visible de las unidades, y registro oficial ante el Registro del Automotor que certifique la habilitación comercial.
Alerta por las "mototaxis" y la seguridad vial
Por último, Sánchez encendió las alarmas sobre un punto de la ordenanza en discusión que, según su análisis, precarizaría aún más el transporte público en la ciudad: la posibilidad de habilitar motocicletas para el traslado de personas.
"Esta ordenanza habilitaría hasta las motos para transportar pasajeros. Hablaban de jerarquizar el servicio en la ciudad y van a habilitar motos", criticó con ironía.
Finalmente, recordó las contradicciones respecto a las normativas de salud y seguridad vial: "No nos olvidemos de las complicaciones que tuvimos durante la pandemia, donde debíamos tener una mampara de aislamiento, y ahora vamos a compartir un casco que vaya a saber quién lo usó, sumado a la siniestralidad vial actual. No hay una conciencia para mejorar ciertas cosas y quieren ir por otras que no tienen sentido", concluyó.












