Mientras el puerto de Bahía Blanca sigue parado en rechazo al aumento de impuestos que planean aplicar en los 14 estaciones marítimas bonaerenses, el Gobierno provincial busca un acuerdo con sus pares santafesinos y otros gobernadores para que cobren un impuesto idéntico y así los exportadores no abandonen Buenos Aires.
Los graves problemas de financiamiento que tiene Daniel Scioli para pagar los sueldos del último trimestre lo llevaron a idear una reforma impositiva que amenaza con provocarle un serio problema político. Por eso, ya disparó conflictos con los puertos y el campo...
El sector agropecuario convocó una marcha a La Plata y los trabajadores del puerto de Bahía Blanca iniciaron un paro en rechazo al aumento de impuestos, que grava la carga y descarga de mercadería.
La nueva ley, que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados de la provincia y será tratada esta semana por el Senado, impone una tasa de 6 pesos por tonelada para la carga de productos, es decir para las exportaciones, y de 18 pesos por la descarga – las importaciones. Además grava en 3 pesos la tonelada removida.
UNA EXCEPCIÓN PARA MAR DEL PLATA
En el puerto local, cuya actividad principal es la pesca, la polémica no se desató como en Bahía Blanca gracias un artículo que logró introducir en la ley el diputado marplatense Daniel Rodríguez, que exime a todos los puertos del pago de las tasas por los productos pesqueros.
Sin embargo, Rodríguez, del Frente para la Victoria, admitió que los reclamos de los gremios “son válidos, ya que es una posibilidad” que los exportadores elijan los puertos de otras provincias o el de Montevideo.
Fuente: La Política On Line











