Por:Madres de Plaza de Mayo, línea fundadora, y otras organizaciones sociales y políticas de la República Argentina.
Frente al anuncio que hizo la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre la creación del “Fondo del Bicentenario para el desendeudamiento y la estabilidad” - con reservas del Banco Central y para hacer frente a los vencimientos de deuda en 2010 - los que desde hace años venimos trabajando por la anulación de la fraudulenta deuda externa queremos manifestar nuestro más enérgico repudio a dicha medida.
Es inaceptable que a punto de cumplirse los 200 años de la gesta de Mayo de 1810, el Gobierno Nacional continúe resignando soberanía, contrariando el espíritu revolucionario que guió a nuestros primeros patriotas y también que se consolide una vez más la dependencia política y financiera a favor del capital concentrado.
Es absurdo que se destaque como positivo que la creación del Fondo del Bicentenario “asegura el procedimiento de crecimiento de la Argentina y potencia la capacidad del sector privado para endeudarse a tasas más bajas”, tal como lo afirmó el Ministro de Economía. Esto significa ingresar a un nuevo ciclo de endeudamiento, cuyas nefastas consecuencias lamentablemente muy bien conocemos...
El anuncio de esta medida pone en evidencia una vez más el doble discurso con que se maneja este Gobierno respecto a la deuda. Por un lado, anuncia supuestas medidas progresistas en beneficios de los sectores populares, pero por el otro implementa medidas sumamente conservadoras, como destinar a este nuevo Fondo del Bicentenario 6.500 millones de dólares, el 37 por ciento de las reservas excedentes, para el pago de una deuda comprobadamente ilegítima e ilegal, que está siendo nuevamente materia de investigación en los Tribunales federales.
Reclamamos que esos recursos sean destinados para saldar la deuda social con los millones de argentinos y argentinas que sobreviven bajo la línea de la pobreza, o con los cientos de trabajadores despedidos a causa de la crisis global.
Exhortamos al Gobierno nacional a poner en marcha una auditoría integral de la deuda antes de seguir honrando su pago. La auditoría permitirá tener certeza de efectivamente cuanto se debe y cuanto ya se pagó y sobre todo quienes se beneficiaron con una deuda que fue tomada en su mayor parte sin el consentimiento de los que hoy la estamos pagando. Y así poner de manifiesto que en realidad el pueblo argentino es el verdadero acreedor.
ACLARACIÓN: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.












