Cazador de
Noticias
Lunes - 19 de Abril de 2010 10:53
“El cartel de Quilmes es el único elemento de vida que tenemos”

Así lo aseveró Rubén Caro, presidente del Club de Pesca Mar del Plata, que funciona en el muelle de Playa Bristol. Fue a colación de la firme intención de la Municipalidad de extraer la publicidad luminosa que constituye una de las postales más conocidas de la ciudad.

En diálogo con Cazador de Noticias, el dirigente sostuvo: “actualmente, el tira y afloja por el cartel es para nosotros una gran preocupación”.

“Nuestro club – apuntó Caro – está próximo a cumplir sus 85 años, lo cual requiere de una gran dedicación de parte de la comisión directiva que trabaja para mantenerlo en pie”.

Y continuó: “estamos sumamente inquietos porque el cartel de Quilmes es uno de los puntales de nuestra economía y nos ayuda decisivamente a mantener la infraestructura, que se encuentra deteriorada porque el tiempo pasa y nosotros vivimos en el agua”.

“Hace un año y fracción – recordó el titular del club – hemos realizado una gran obra que consistió en la reparación a nuevo del hormigón de dos de las ocho islas que completan 224 metros de longitud, desde la vereda hasta el final”.

En ese sentido, Caro especificó que los trabajos demandaron una inversión de 800 mil pesos, otorgados por la empresa cervecera a cambio de la extensión del contrato de locación de la publicidad hasta el 2017.

Asimismo, dijo: “con el dinero que nos da Quilmes, unos 20 mil pesos mensuales, podemos mantenernos como institución, ya que el gasto para reparar las instalaciones es muy grande”.

“Por ejemplo – puntualizó – la dura tormenta que sufrimos tiempo atrás nos destruyó parte de la pedana, cuyo arreglo nos costó 400 mil pesos. Además, las bases estructurales requieren permanente mano de obra y, en consecuencia, basados en los estudios de un ingeniero hidráulico, hemos firmado una nueva obra que se ejecutará desde la próxima semana y que nos saldrá 300 mil pesos”.

A colación, remarcó: “por eso digo que no estamos en condiciones de enfrentarnos con Quilmes y mucho menos de romper el contrato”.

“Todo este problema – repasó luego – surgió cuando el Municipio exigió que bajáramos el cartel en el marco de una ordenanza que prohíbe la instalación de carteles de publicidad que impidan la vista panorámica al mar”.

Y prosiguió: “desde entonces, no tuvimos ningún inconveniente en sentarnos a charlar con los funcionarios, pues, como gente de Mar del Plata, consideramos que debemos tirar todos juntos para el mismo lado”.

“Así fue como tuvimos reuniones con el Intendente, que muy suelto de manos nos dijo que él mismo se iba a encargar de bajar a Quilmes”, contó Caro.

Acto seguido, completó: “seguramente él está muy ocupado y estas cosas no le preocupan. Por eso, nos dice sin ningún tipo de reparos que, como un acto de justicia, nos devolverá la playa de estacionamiento que fue nada menos que el obrador del club cuando éste se construyó y que hoy está explotada por particulares”.

“Lo concreto en ese sentido es que ese lugar nos pertenece y que la comuna no tiene ni catastro sobre el lugar. En consecuencia, creemos que eso no serviría para compensar la extracción del cartel; nos faltaría algo más”, dijo.

Por último, al hacer un párrafo sobre la realidad del club en el presente, destacó: “hoy por hoy tenemos 220 socios. Entendemos que la sociedad que pasa por el lugar piensa muchas veces que es una entidad para privilegiados; pero la realidad marca que los socios sólo utilizan para sí un frente de pesca y el salón social, que, en conjunto, sólo representan un 20 por ciento de la superficie total”.

“Al resto – indicó Caro – todo el mundo tiene acceso, por lo cual no nos cansamos de decir que no somos un club totalmente privado y que si creyéramos eso cobraríamos una entrada a todo aquel que quiera subir”.

Consultado por las opiniones de la gente respecto de lo que pide la Municipalidad, respondió: “la mayoría está en desacuerdo con la extracción del cartel”.

Y concluyó: “nosotros creemos que los caprichos pueden ser válidos cuando se dan las herramientas para que las entidades afectadas sigan existiendo, y con esa convicción seguiremos golpeando cuantas puertas se nos crucen”.