Cuentan los comerciantes del sector que anda por la zona hace unos 5 o 6 años, y entre paseo y paseo, se gana el afecto de todos.
En diálogo con Cazador de Noticias, Lidia, quizás la que más lo mima, contó: “Tapita es la mascota de muchos; de las chicas del shopping que está acá, en San Martín entre Santa Fe y Santiago del Estero, de los muchachos que trabajan en la Galería y de los chicos de Atalaya”.
Y continuó: “él duerme en un espacio calefaccionado que tiene esa confitería sobre la Peatonal y después anda de un lado para el otro, como si nos fuera visitando”.
Consultada por el nombre, la señora comentó: “se llama así porque siempre tiene una tapita de gaseosa en la boca y no la suelta”. “Bah – acotó Lidia entre risas - la larga para que uno se la patee y él pueda devolverla”.
Asimismo, precisó que son ellos los que le ponen la “corbatita” y quienes se la van cambiando cada tanto. “Ahora tiene la naranja, pero durante el Mundial usó una celeste y blanca”, dijo.
Pero Lidia también tiene una historia que merece ser contada. Hace 28 años que toma la presión en un puesto callejero. Comenzó en Ferrocarriles Argentinos y desde hace un tiempo prolongado presta el servicio en el acceso del paseo Sacoa.
Según comentó, hasta hace poco, trabajaba de 8 a 14 y desde las 16 hasta la medianoche, tanto en invierno como en verano. Sin embargo, como actualmente cuida a una señora, se vio obligada a reducir su horario, y sólo atiende allí de 8 a 13.30.











