El Concejo Deliberante de General Pueyrredon volvió a ser escenario de las maniobras dilatorias del interbloque oficialista para esquivar el debate por el colapsado sistema de transporte público. Durante la última reunión de la Comisión de Movilidad Urbana, la mayoría que responde al Ejecutivo municipal apeló al peso de sus bancas para bloquear el pedido de la oposición de convocar a los funcionarios a dar explicaciones cara a cara.
A pesar del blindaje montado para evitar que los responsables del área pongan la cara ante los concejales, los bloques opositores lograron un triunfo político al meter la discusión del pliego licitatorio "sobre tablas" (mecanismo para incorporar un tema de forma urgente). Con esta jugada, forzaron a que el espinoso expediente regrese a la agenda legislativa en el próximo encuentro.
El debate subió de tono cuando el concejal Pablo Obeid (Unión por la Patria) fustigó la pasividad del Gobierno local frente a un servicio que acumula cinco prórrogas y cuyo vencimiento definitivo opera a fin de año. "Estoy sorprendido de que sigan haciendo como que no pasa nada", disparó el edil, para luego rematar con una crítica demoledora sobre la falta de rumbo de la gestión: "Yo creo que no saben qué hacer con el transporte público".
Desde Acción Marplatense, Horacio Taccone sumó cuestionamientos al recordar que el pedido de informes que el Ejecutivo mantiene cajoneado lleva 44 días sin respuesta, superando holgadamente el plazo técnico habitual de un mes. Taccone criticó la metodología de "esconder" a los funcionarios bajo el formato de respuestas escritas y sentenció de forma tajante: "En los parlamentos, se parla".
El manual de la excusa oficialista
Para defender el evidente letargo del Ejecutivo, los concejales alineados con la gestión comunal ensayaron defensas corporativas:
Guido García (Presidente de la comisión) defendió el esquema burocrático argumentando que el pliego es "importante" y que la demora se debe al volumen de las preguntas formuladas hace casi dos meses.
Por su parte, Marcelo Cardoso (PRO) aunque admitió la urgencia de cambiar el sistema, utilizó el concepto de "prudencia" como argumento para enfriar el debate, pidiendo esperar los informes técnicos bajo la consigna de "revisar sí, improvisar no".
En tanto que Noelia Álvarez Ríos (La Libertad Avanza) actuó como aliada estratégica del oficialismo al justificar la ausencia de los funcionarios, considerando innecesario que asistan a dar explicaciones en forma presencial.
La votación final expuso las prioridades del oficialismo, mientras el expediente del transporte volverá a tratarse por la presión opositora, la moción para que los secretarios municipales den respuestas de manera fluida y respetuosa fue rechazada por la mayoría automática. Así, la ciudad se encamina a ciegas hacia el vencimiento del contrato actual, atrapada entre el silencio administrativo de la comuna y un servicio que sigue castigando diariamente a los usuarios.












