En declaraciones al programa Propuesta Joven de FM 90.5, el Dr. Santiago Boggio, médico de cabecera de PAMI, expresó su preocupación sobre el impacto de un nuevo sistema de pago implementado por la obra social. Según el Dr. Boggio, la reforma ha generado una reducción significativa de los ingresos para los profesionales de la salud, lo que podría afectar gravemente la continuidad y calidad de la atención a los afiliados.
Hasta hace poco, los médicos de cabecera trabajaban bajo un esquema mixto que combinaba un pago fijo por paciente asignado, con pagos adicionales por consultas, prácticas y seguimiento de patologías. “Este modelo reconocía en cierta medida la carga real de trabajo, especialmente en una población como la del PAMI, que enfrenta una alta demanda de atención debido a la presencia de pacientes con múltiples enfermedades crónicas”, señaló el Dr. Boggio.
Sin embargo, el nuevo sistema, que ha eliminado estos pagos adicionales, ha generado una gran preocupación entre los profesionales. Ahora, los médicos reciben un ingreso fijo mensual por paciente, sin importar cuántas consultas o seguimientos se realicen durante el mes. En ciudades como Mar del Plata, con una gran población de jubilados y personas con patologías complejas, este cambio ha tenido un efecto negativo considerable: "Un médico que atiende a muchos pacientes cobra lo mismo que otro con menor carga de trabajo", explicó Boggio.
Esta ºzamodificación en el sistema de pagos implica una caída en los ingresos de hasta un 50% en algunos casos. Sin embargo, el impacto no es solo económico. El Dr. Boggio advirtió que la nueva estructura de pagos desincentiva la atención frecuente y el seguimiento cercano a los pacientes, ya que el esfuerzo adicional realizado por el profesional no tiene una compensación adecuada. "Con estas condiciones, se vuelve difícil mantener abiertos los consultorios o seguir atendiendo a la misma cantidad de pacientes", afirmó.
La situación ha generado una fuerte incertidumbre entre los médicos de cabecera, algunos de los cuales han comenzado a evaluar la posibilidad de dejar de trabajar con la obra social. "El problema no es solo el dinero, sino la falta de incentivo para dar la atención que los pacientes necesitan", concluyó Boggio.
Este cambio en el sistema de pagos del PAMI ha desatado un debate sobre la sostenibilidad del nuevo modelo y las posibles consecuencias para la calidad de la atención médica. La preocupación de los médicos es clara: si no se ajustan las condiciones laborales y económicas, podría verse afectado el acceso a una atención médica adecuada para los afiliados, especialmente aquellos con patologías complejas que requieren un seguimiento constante.










