La protesta del Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara) frente a la Municipalidad de Mar del Plata continuó este lunes, en una jornada marcada por el reclamo de justicia y soluciones inmediatas para los vendedores afectados por el desmantelamiento de la Feria de la Playa Bristol. En diálogo con Cazador de Noticias, Walter Rivero, delegado regional y secretario general del sindicato, expresó con preocupación "que el impacto de la topadora, que destruyó el espacio de trabajo de cientos de familias, va más allá de la pérdida económica".
“El miedo recorre todas las ferias tras la topadora en la Playa Bristol”, afirmó Rivero, subrayando el temor que sienten otros trabajadores informales de la ciudad. Según el sindicalista, los vendedores de la Plaza Rocha y aquellos que operan en la calle temen que el mismo destino les espere a ellos, después de ver cómo el gobierno municipal desmanteló la feria sin ofrecer alternativas viables para los afectados.
Desde que la topadora llegó hace 11 días, la vida de unas 300 familias ha quedado suspendida en la incertidumbre, sin poder generar ingresos y enfrentando la imposibilidad de llevar sustento a sus hogares. "Hace 11 días que nos despojaron de nuestro trabajo, el único recurso que teníamos. El miércoles pasado nos dijeron que nos iban a llamar, que estaban evaluando una propuesta, pero no hemos recibido ni la llamada ni la propuesta", agregó Rivero.
El temor de los vendedores ambulantes no solo está relacionado con la pérdida de sus puestos de trabajo, sino también con la falta de comunicación y respuestas claras por parte del municipio. Los manifestantes piden a las autoridades que, en lugar de destruir su medio de vida, busquen soluciones para reubicar a los trabajadores en condiciones adecuadas.
La protesta sigue, y la solicitud es clara: una respuesta urgente para aquellos que dependen del trabajo informal para subsistir, y la garantía de que más familias no serán despojadas de lo poco que tienen.










