Con un acatamiento que rozó el 98% en el sector estatal, los gremios visibilizaron el temor con el que trabajan los educadores. Exigen mayor seguridad ante la ola de violencia y la reapertura de paritarias.
La comunidad educativa de Mar del Plata vivió este martes una jornada de protesta de alto impacto. El paro de 24 horas convocado para denunciar el aumento de la violencia en el ámbito escolar registró una adhesión "masiva y casi total" en las escuelas de gestión pública de la ciudad, según un relevamiento del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba).
De acuerdo con las estimaciones sindicales, el nivel de acatamiento a nivel local escaló al 98%, una tendencia que se replicó con fuerza similar en todo el territorio bonaerense. La medida fue impulsada en un frente común por las principales organizaciones del sector (Suteba, FEB, AMET y Udocba), combinando el reclamo de seguridad con exigencias de recomposición salarial. Una realidad opuesta se registró en el circuito de educación privada, donde los colegios dictaron clases con normalidad y prácticamente no hubo deserciones.
El detonante que aceleró esta huelga fue la reciente agresión sufrida por la directora del Jardín de Infantes N° 922, un episodio que reavivó el malestar colectivo. Sin embargo, desde las bases docentes aclararon que no se trata de un caso aislado sino de la consecuencia de una problemática estructural.
"Son años de hostigamiento. Trabajamos con miedo junto a nuestros alumnos", manifestaron trabajadores del sector al describir el clima de extrema tensión que se respira en las aulas.
El personal afectado subraya que el temor a sufrir agresiones físicas o verbales por parte de los entornos familiares ha terminado por condicionar las tareas pedagógicas más habituales, alterando por completo la rutina escolar.
Además de las urgentes garantías de protección institucional, la huelga sirvió para presionar al Ejecutivo provincial por la falta de respuestas a nivel económico. Las conducciones gremiales insistieron en el llamado a paritarias urgentes para discutir salarios frente a la pérdida del poder adquisitivo.
Desde la dirigencia de Suteba remarcaron el éxito de la convocatoria y concluyeron que la masividad de la protesta consolida un fuerte mensaje político hacia las autoridades educativas bonaerenses, exponiendo de forma unánime que la situación en las escuelas públicas ha llegado a un punto crítico.












