Mariela Quintanilla, madre de Iara Nardelli , encabezó un reclamo y nticipó que a mediados de julio se analizarán prendas con rastros de sangre y cortes de arma blanca en Junín.
A exactos tres años de la desaparición y el posterior hallazgo de algunos restos óseos de la adolescente en un descampado del barrio Virgen de Luján, allegados de la menor junto a colectivos que luchan contra la violencia de género se concentraron este martes frente a los Tribunales de Mar del Plata para exigir el esclarecimiento definitivo del hecho.
Mariela Quintanilla, madre de la víctima, ratificó su compromiso inquebrantable en la búsqueda de la verdad y adelantó que la investigación sumará un capítulo crucial en las próximas semanas. Según detalló, el próximo 13 de julio se llevarán a cabo peritajes especializados en la ciudad de Junín sobre distintos elementos rescatados de la escena.
"Fueron tres años muy dolorosos. La esperanza que tengo es que se van a hacer pericias en las prendas de Iara, que tenían cortes de arma blanca y manchas de sangre, además de su cadenita y unos cabellos que tenían un bulbo", precisó la mujer.
Investigación paralela y apoyo colectivo
Quintanilla se mostró optimista respecto al impacto que estos nuevos estudios químicos e instrumentales puedan tener en el expediente. Al mismo tiempo, fue tajante al señalar que la causa sigue activa únicamente por el impulso del entorno de la víctima: "Si no hubiera sido por el perito y la abogada, esto seguiría en la nada misma", cuestionó respecto al rol inicial de la justicia.
La persistencia de la madre la llevó a realizar sus propios relevamientos de campo en el predio donde fueron encontrados los restos de su hija. "Fui varias veces al lugar e hice una investigación paralela. Tengo muchas pruebas que se deben peritar para demostrar que lo que digo no son locuras mías", sostuvo de manera firme.
Durante la manifestación en las escalinatas de Tribunales, la familia estuvo respaldada por la agrupación Madres Unidas por el Dolor, una red de contención que nuclea y asesora a familiares de víctimas en la región durante los complejos procesos judiciales.












